Guerra Irán EEUU
El doctor en relaciones internacionales y experto en inteligencia analiza la situación de la guerra entre los dos países, con el arsenal atómico iraní de por medio.
La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a situarse en el centro del escenario internacional tras las recientes declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que podría "arrasar" el país en una sola noche. Para el doctor en Relaciones Internacionales y experto en inteligencia, Manuel Gazapo, estas palabras no son casuales, sino que responden a una estrategia de presión directa sobre el régimen iraní.
Según explicó, Trump "está planteando intentar volver a sembrar el terror en Irán" con el objetivo de "aniquilar por completo el régimen de los ayatolás", al que acusa de no haber mostrado disposición a negociar en términos favorables para Washington. En este sentido, habría puesto el foco en infraestructuras críticas como centrales eléctricas, instalaciones nucleares o puentes, es decir, "todas las infraestructuras que hacen viable la vida en cualquier país".
El trasfondo de esta amenaza sigue siendo el programa nuclear iraní. Gazapo subraya que, para Trump "no se puede dejar en absoluto que Irán tenga la bomba atómica", lo que explica también sus críticas a anteriores presidentes estadounidenses, como Bush, Obama y, en especial a Joe Biden, por permitir el desarrollo del enriquecimiento de uranio. De hecho, uno de los intereses clave sería hacerse con el control de los aproximadamente 500 kilos de uranio enriquecido que, según diversas estimaciones, posee Irán.
Sin embargo, lograr ese objetivo implicaría una intervención directa en territorio iraní, una operación que el experto califica de especialmente delicada: "tendría que haber una injerencia interna y eso es muy peligroso", advirtiendo además de que este tipo de acciones "puede poner en riesgo centenares de vidas", sostiene Gazapo.
En paralelo, Israel ha dado un paso más al advertir a la población civil iraní que se aleje de trenes y vías férreas, lo que apunta a posibles ataques inminentes contra infraestructuras estratégicas. Para Gazapo, esta decisión responde a "una determinación coordinada entre Tel Aviv y Washington en barrer absolutamente todas las infraestructuras del régimen iraní".
No obstante, esta estrategia genera una creciente preocupación internacional. Diferentes organismos y representantes de Naciones Unidas han alertado sobre el riesgo de vulnerar el derecho internacional y de provocar graves daños a la población civil. "No hemos visto una mirada fría y sosegada", señaló, quien también advirtió de que, una vez más, "el pueblo de Irán es el que se queda en medio".
Con este panorama, las perspectivas de desescalada son poco alentadoras. Gazapo fue claro al afirmar que "el alto al fuego está mucho más lejos de lo que parece", dibujando un escenario incierto en el que la región se encuentra "tan cerca de la paz como de un desastre aún mayor", con consecuencias que podrían extenderse mucho más allá de Oriente Próximo.
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