HABLA EL REHÉN DE LOS KOUACHI
El gerente de la imprenta de Dammartin, donde se escondieron los Kouachi, ha hablado de sus sensaciones cuando se encontró cara a cara con los dos terroristas. Reconoce que fue él quien escondió a Lilian, el trabajador que fue informando vía SMS a la Policía sobre los movimientos de los Kouachi.
Una vez pasada la crisis en Francia protagonizada por los hermanos Kouachi, dos de las personas que vivieron de cerca todos los sucesos y que sintieron el miedo de tener cerca a los dos terroristas han salido a la luz. Es el caso del gerente de la empresa de la imprenta en Dammartin, que se encontró cara a cara con ellos cuando estaban armados con un kalashnikov y un lanzagranadas.
Así vivió él esos momentos tensos: "Me acerqué a ellos pensando que iba a ser mi fin, pero no se mostraron agresivos. Me dijeron incluso que no me preocupara y les serví un café en mi despacho. Mi único temor es que pudieran dar con mi empleado, Lilian, al que pedí que se escondiera. Para evitarlo le curé una herida a uno de ellos, una leve en el cuello. Siempre estuve tranquilo. Desde el principio estuve seguro de que no seguiría vivo esta noche".
A la hora lo dejaron salir de la imprenta, sano y salvo, mientras Lilian, su trabajador, seguía dentro de la imprenta. Oculto detrás de un cartón escribió un mensaje a su padre, y así fue también cómo fue informando a la Policía sobre la posición de los dos terroristas. Ellos reconocen que el rehén oculto les ayudó mucho en sus movimientos.
En el supermercado de comida judía un empleado salvó a media docena de personas escondiéndolos en el sótano en una cámara frigorífica.
El profesor de Relaciones Internacionales Miguel Benedicto analiza la actualidad internacional en Antena 3 Noticias.
Los monos de Gibraltar comen tierra como 'Omeprazol' contra la comida basura de los turistas
Un estudio de Cambridge demuestra que esta práctica alivia el malestar estomacal de los primates, causado por el consumo excesivo de chocolates, helados o patatas fritas.