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Estonia reparte licencias gratuitas de ChatGPT a miles de estudiantes de secundaria

El país báltico apuesta por integrar la inteligencia artificial en las aulas en lugar de prohibirla: casi 20.000 alumnos ya utilizan versiones educativas de ChatGPT y Gemini bajo supervisión docente.

Una alumna usando una tablet en claseIstock

Estonia se ha convertido en el primer país del mundo en integrar de forma masiva la inteligencia artificial en la educación secundaria. Lejos de prohibir herramientas como ChatGPT por miedo a que los alumnos hagan trampas o dejen de pensar por sí mismos, el Gobierno estonio ha optado por una estrategia radicalmente distinta: proporcionar acceso gratuito a versiones educativas de la IA a miles de estudiantes y profesores.

La iniciativa, denominada "AI Leap" (Salto hacia la IA), ya ha llegado a cerca de 20.000 alumnos de 10º y 11º grado. El programa cuenta con el apoyo de OpenAI y Google, cuyos chatbots han sido adaptados específicamente para el entorno educativo. A diferencia de las versiones convencionales, estas herramientas no están diseñadas para resolver directamente los deberes, sino para guiar a los estudiantes mediante preguntas, sugerencias y razonamientos que fomenten el pensamiento crítico.

En algunos centros, los profesores combinan el uso de la IA con actividades presenciales. Los alumnos pueden explorar un tema desde casa con ayuda de un chatbot y después debatirlo en clase. También se realizan ejercicios en los que los estudiantes redactan ensayos a mano y utilizan posteriormente la inteligencia artificial para revisarlos y mejorarlos.

Debate sobre su uso en las aulas

El experimento surge después de que diversos estudios detectaran que más del 90% de los estudiantes estonios ya utilizaban herramientas de inteligencia artificial para sus tareas escolares, mientras que apenas la mitad de los docentes las empleaban en su trabajo.

Sin embargo, el proyecto no está exento de críticas. Algunos estudiantes temen volverse dependientes de la tecnología y perder capacidad de aprendizaje. Otros consideran que la IA aún es demasiado nueva para incorporar de forma tan amplia a las aulas. Investigadores de Estonia, en colaboración con la Universidad de Stanford y OpenAI, analizarán ahora si esta apuesta mejora realmente habilidades como el razonamiento, la comprensión y la confianza de los alumnos.