CON PROBLEMAS DE SALUD
A sus 85 años de edad, el sumo Pontífice ha reconocido afrontar el último tramo de su vida y pide a sus fieles que recen por él.
Benedicto XVI ha oficiado una misa en la capilla Paulina del Vaticano en la que ha reconocido afrontar el último tramo de su vida en una celebración marcada por la creciente preocupación sobre su salud.
El Papa ha pedido a los fieles que recen por él, para tener fuerzas suficientes para continuar con su misión. Dentro de tres días cumplirá siete años de papado. En el último viaje pastoral a México y Cuba por primera vez tuvo que usar bastón y, según la prensa italiana, ha perdido peso y su médico personal se ha trasladado a cinco minutos del Vaticano para estar cerca del Pontífice.
La Fiscalía está investigando a los monitores de 84 guarderías y 20 centros de primaria en Francia por gritos, empujones, violaciones y más delitos contra menores.