Cerebro del 11S
Así fue la 'caza' de Osama Bin Laden tras los atentados del 11-S
Osama Bin Laden pasó casi diez años escapando de los Estados Unidos tras los atentados del 11S de 2001. Un comando de élite acabó con su vida en mayo de 2011.
El día después del 11S, el presidente George W. Bush describió al ideólogo de los atentados como "un enemigo diferente" y puso precio a su cabeza: 25 millones de dólares. Osama bin Laden ya tenía un amplio currículum terrorista. Pero ahora era el enemigo público número 1. Estados Unidos decide atacar Afganistán, donde vivía protegido por los talibanes. Un bombardeo estuvo cerca de acabar con él en las montañas de Tora Bora. Refugiado en cuevas, Bin Laden se comunica con el mundo a base de vídeos amenazantes o incluso presumiendo del éxito de los atentados del 11S que él mismo había diseñado.
En 2005 mandó construir un complejo en Pakistán, valorado en un millón de dólares y ubicado a 60 kilómetros de Islamabad, la capital. Sin teléfono ni internet para no dejar pistas, utilizaba mensajeros de confianza. En verano de 2010, la CIA localizó a uno de ellos; su rastro llevó hasta la fortaleza donde se escondía el hombre más buscado del mundo. Barack Obama autorizó la operación "Lanza de Neptuno". 4 helicópteros, 79 soldados de élite pertenecientes a los afamados Navy Seals y 40 minutos de tiroteo terminaron con la vida de cinco personas. Uno de ellos, muerto por un tiro en la cabeza, era "Gerónimo", nombre en clave de Bin Laden para los estadounidenses.
El 1 de mayo de 2011, a las 23.30 hora de Washington, el presidente Obama,que siguió la operación desde la sala de operaciones de la Casa Blanca, pregónó la noticia: "Una operación conducida por los Estados Unidos ha matado a Osama bin Laden, el líder de Al Qaeda". En lugar de enterrarle, una tumba habría sido imán de homenajes,un buque militar estadounidense arrojó sus restos, convenientemente lastrados, en el mar Arábigo. Su última morada fue demolida en los meses siguientes por orden del gobierno pakistaní y él se difuminó convertido en un muerto sin cadáver.