ATRACARÁN EN EL PEÑÓN
El Ministerio de Exteriores plantea debatir la soberanía del peñón en organismos internacionales. Se proponen, en concreto, dos escenarios: la ONU y el Tribunal de la Haya. Desde Londres insisten en que la autodeterminación es más importante que la integridad territorial y defienden que los buques que envían son para maniobras rutinarias.
Un buque de guerra británico partirá este martes hacia Gibraltar desde el puerto de Portsmouth y no hoy como se había anunciado. La fragata HMS Westminster zarpará previsiblemente hacia el Peñón, después de que hoy partiesen otros tres buques de esa misma flota desde Portsmouth.
Se espera que el Westminster, que irá acompañado de otros dos buques auxiliares, recale en la colonia británica "en algún momento de la próxima semana", según apuntó el portavoz oficial británico, sin precisar fechas. La fragata es parte de una flota formada por cuatro buques de guerra y otras seis embarcaciones que realizarán "un despliegue militar rutinario" anual por el Mediterráneo, que llevaba tiempo planeado y del que se había informado ya a España, según Londres.
En este complicado momento de las relaciones bilaterlaes el Ministerio de Asuntos Exteriores británico ha defendido la política que está llevando a cabo Gibraltar porque asegura que pesa más el derecho a decidir de los gibraltareños que de manera repetida han expresado su deseo de permanecer bajo soberanía británica que el principio de integridad territorial que pueda reclamar España.
Es la respuesta de Londres a la posibilidad de llevar la cuestión a foros internacionales con el apoyo de Argentina, que reivindica las islas Malvinas. En esta línea, Exteriores se podría plantear acudir al Tribunal Internacional de La Haya para denunciar la ocupación ilegal del itsmo que une el Peñón con La Línea. Es la alternativa más arriesgada. Los socialistas advierten del peligro de "falsas alianzas" y pide que el litigio con el Peñón se aborde en el marco de la Unión Europea.
Muere un joven migrante en el asentamiento de la antigua fábrica de Guano
El ministro marroquí ha insistido en que ellos sí quieren que vuelvan los inmigrantes que entraron en España, tanto los mayores de edad como los menores. Pero que España no lo permite.
El debate se ha visto condicionado por el 'caso de MariCarmen', cuyo desahucio ha provocado una fuerte reacción política y social. El Gobierno sostiene que hay que evitar situaciones similares, mientras que el PP asegura que el futuro decreto no habría impedido su desahucio, y acusa al Ejecutivo de utilizar el caso políticamente.