Cataluña
El 1 de octubre de 2017 marca un antes y un después en la historia reciente de Cataluña y de España. Ese día, la Generalitat organiza un referéndum de independencia que el Tribunal Constitucional declara ilegal.
Desde primera hora de la mañana, centenares de colegios electorales abren sus puertas y miles de catalanes acuden a votar. De inmediato, la Policía Nacional y la Guardia Civil, por orden judicial, irrumpen para impedir la votación. Los agentes incautan urnas y papeletas y realizan cargas en varios puntos de Cataluña. El resultado son unas polémicas imágenes que dan la vuelta al mundo.
Para los partidos independentistas, Junts, ERC y la CUP, el 1 de octubre simboliza el ejercicio de un derecho democrático. Carles Puigdemont, entonces presidente de la Generalitat, proclama que el Estado español “pierde” y que los catalanes “ganan”, mientras Oriol Junqueras, vicepresidente, asegura que se ejerce el derecho a voto. Desde la CUP, Anna Gabriel sostiene que este día pasará a la historia como la defensa del derecho de autodeterminación.
El Ejecutivo de Mariano Rajoy insiste en la ilegalidad del referéndum, defendiendo una actuación del Estado desde la firmeza y la serenidad. El Gobierno argumenta que los organizadores actuaron a sabiendas de la suspensión dictada por los tribunales y que el Estado tiene la obligación de hacerla cumplir.
Pedro Sánchez desde el PSOE califica la jornada como un “fracaso compartido” de Rajoy y Puigdemont y reitera su apoyo al Estado de derecho, aunque rechaza la violencia contra los ciudadanos. Albert Rivera en Ciudadanos, acusa al independentismo de dividir y fracturar a la sociedad catalana, y en Unidas Podemos, Pablo Iglesias rechaza la independencia, pero defiende el derecho a decidir, criticando las cargas policiales y la corrupción en el Gobierno del PP.
Ocho años después, el 1 de octubre sigue presente. Para unos, representa la voluntad de un pueblo de decidir su futuro; para otros, la vulneración de la legalidad y la unidad de España. Lo que nadie discute es que esa jornada abrió una herida política y social que condiciona el presente y el futuro de la relación entre Cataluña y el resto del país.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad de antena3noticias.com