TIRA Y AFLOJA ENTRE GOBIERNO Y SINDICATOS

Centrales nucleares a cambio de pensiones

Está en juego la prórroga de la edad de jubilación a los 67 y la prolongación de la vida de las centrales.

Comisiones Obreras y UGT negaron hoy tajantemente la posibilidad de alcanzar un acuerdo económico global con el Gobierno a cambio de alargar la vida de las centrales nucleares y retrasar el cierre de la de Garoña, e insistieron en que siguen rechazando el retraso de la jubilación a los 67 años.

El secretario de Comunicación de CCOO, Fernando Lezcano, así como fuentes de UGT, subrayaron que la propuesta de retrasar el cierre de Garoña a cambio de un pacto global "no tiene el más mínimo fundamento". Lezcano incluso aseguró que cuando se ha hablado en las conversaciones tripartitas de ampliar las negociaciones sobre pensiones a cuestiones como la industria o la energía no se ha entrado en detalles "y mucho menos" sobre el futuro de las centrales nucleares.

"Si dijimos que no estamos dispuestos a cambiar cromos" en la negociación de las pensiones, en alusión a la posibilidad de un acuerdo a cambio de poner más requisitos al despido colectivo por pérdidas económicas que incluye la reforma laboral, "mucho menos lo estamos en esta ocasión".

El portavoz de CCOO insistió en que la negociación de las pensiones tiene entidad por sí misma y para los sindicatos "no es objeto de cambalaches", una afirmación que suscribe UGT según fuentes de este sindicato.

Ambas centrales negaron que hayan cedido en la cuestión del retraso de la jubilación a los 67 años, sobre la que precisamente hoy han convocado concentraciones en las sedes de la Seguridad Social de toda España.

El Gobierno, dispuesto a ceder a cambio de un acuerdo
El ministro de Industria, Miguel Sebastián, se había mostrado dispuesto a analizar la prórroga de la vida útil de las nucleares, tal y como habrían planteado los sindicatos durante la negociación del pacto social y de pensiones.

Sebastián ha afirmado que, a su juicio, esta posible decisión de prorrogar la vida útil de las nucleares no tendría por qué afectar a la planta de Garoña, cuyo cierre (en 2013) es "una decisión firme".

A pesar de estas declaraciones, fuentes del Ejecutivo aseguran que el Gobierno está dispuesto a retrasar el cierre de la central de Garoña, como han solicitado los sindicatos para mantener puestos de trabajo, a cambio de un pacto global en pensiones y reforma laboral, según han avanzado fuentes del Ejecutivo, que ven cerca un principio de acuerdo.

 

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