RESPONDE A LA CARTA ABIERTA QUE LE ENVIARON VARIOS POLÍTICOS

Colau se disculpa por el poema 'Mare Nostra' y expresa su respeto a todas las creencias

La alcaldesa de Barcelona ha expresado su respeto por toda las creencias y ha pedido disculpas a quienes hayan sentido "que la recitación del poema ofendía sus valores y creencias". La polémica viene desde febrero, cuando la poetisa Dolors Miquel recitó el poema 'Mare Nostra' que hacía una reivindicación feminista imitando al padrenuestro. Días depués, Colau defendió el poema que decía que "cantaba a la vida y a la libertad".

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha pedido disculpas a todos los que se sintieron ofendidos por el poema 'Mare Nostra', que hace una reivindicación feminista imitando al padrenuestro y que recitó la poetisa Dolors Miquel en un acto en el consistorio, y ha expresado su respeto por todas las creencias. Colau ha respondido por escrito a la carta abierta que publicaron Josep M. Carbonell, Jordi López Camps, Eugeni Gay, Núria Gispert, Eduard Ibáñez, David Jou, Margarita Mauri, Carlos Losada, Josep Miró i Ardèvol, Nuria Sastre, Francesc Torralba y Eudald Vendrell.

Colau explica que "no ha existido una intención de ofensa hacia los sentimientos religiosos"

"Les pido disculpas si han sentido que la recitación del poema ofendía sus valores y creencias", ha escrito la alcaldesa de Barcelona, que envió la carta antes de que el juez decidiera no admitir a trámite la querella presentada por la Asociación Española de Abogados Cristianos, una entidad privada sin reconocimiento canónico, según han asegurado fuentes eclesiásticas.

En su carta, Colau explica que "no ha existido una intención de ofensa hacia los sentimientos religiosos de la comunidad católica", pero pide disculpas si ha sido así y agradece que se lo "comuniquen de forma constructiva y dialogante a través de su carta". "Considero que la ciudad se construye desde valores de diálogo, respeto y libertad de creencia, por tanto es de interés de este Ayuntamiento y el mío como alcaldesa, ocuparse de cualquier persona que considera vulnerados u ofendidos sus sentimientos religiosos o creencias", ha escrito Colau en su carta.

"Vivimos en una ciudad diversa, donde se expresan múltiples manifestaciones de la religiosidad y no siempre es fácil, como institución, encontrar el punto de equilibrio en todas las actividades que se realizan institucionalmente", argumenta Colau. La alcaldesa asume el compromiso "por el respeto a los sentimientos religiosos de todas las comunidades que conviven en Barcelona" y recuerda que el poema "Mare Nostra" forma parte del poemario "Missa Pagesa" que fue premiada en 2001 por la Institució de les Lletres Catalanes, del Departamento de Cultura de la Generalitat.

Según Colau, la autora del poema, Dolors Miquel, siempre ha dejado claro que el poema es un canto al empoderamiento de la mujer y en ningún caso pretendía ofender ninguna creencia. "El poema no contiene ningún juicio ofensivo hacia ninguna creencia religiosa, sino que utiliza el recurso literario de la versión métrica de una plegaria para expresar sus sentimientos", explica Colau, como han hecho otros autores como el Padre Nuestro de Gloria Fuertes o de Mario Benedetti o el Credo de Carlos Mejía Godoy.

"Espero que comprendan que no ha existido, ni por parte del Ayuntamiento ni por parte de la poetisa ni de la organización del acto una intención de ofensa hacia los sentimientos religiosos de la comunidad católica barcelonesa", se excusa la alcaldesa. "Sin embargo, les pido disculpas si han sentido que la recitación del poema ofendía sus valores y creencias, y les agradezco que así nos lo hayan hecho saber de forma constructiva y dialogante a través de su carta abierta", ha señalado la primera edil. Según Colau, "el hecho religioso, cuando se expresa desde el respeto al prójimo y el mutuo reconocimiento, constituye un valor cívico que redunda en beneficio de nuestra ciudad".

"Por este motivo -concluye la alcaldesa- nuestra voluntad como gobierno municipal es continuar trabajando por fortalecer la buena convivencia y la buena vecindad entre las diferentes comunidades religiosas apostando por el diálogo, la escucha y el trabajo conjunto para hacer de Barcelona una ciudad de libertad y fraternidad para todo el mundo".

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