Memoria Democrática
Las claves de la Ley de Nietos y el censo electoral que el Supremo ha paralizado
El Supremo ha suspendido cautelarmente el censo de la Ley de Nietos. Deja en el aire las inscripciones de esos descendientes españoles que iban a poder votar en las elecciones.
El Partido Popular llevaba semanas acusando al Gobierno de aplicar de forma "opaca" y "urgente" la conocida como 'Ley de Nietos', una disposición incluida en la Ley de Memoria Democrática que el Ejecutivo aprobó en 2022, con la que varios millones de extranjeros descendientes de españoles podrían tener derecho a DNI y votar en futuros comicios.
El Gobierno defendía la ejecución de la norma, a la que las Cortes dieron el visto bueno la pasada legislatura. La convocatoria para solicitar la nacionalidad terminó en octubre de 2025 y cerca de dos millones y medio de personas habían solicitado la nacionalidad. Pero a día de hoy, solo se han aprobado 545.000 expedientes.
Ahora, el Tribunal Supremo ha paralizado de forma cautelar las inscripciones en el censo electoral por la Ley de Nietos. Esto significa que todos esos nuevos inscritos de momento no podrán votar,
1. ¿Quién podía solicitar la nacionalidad?
Cualquier descendiente de españoles que emigraron fuera de nuestro país durante la Guerra Civil española y la dictadura franquista. Hijos, nietos o bisnietos. "Se entiende que exiliados como consecuencia del régimen político franquista, pero tampoco queda claro en la ley", matiza Rafael Calduch, catedrático emérito de Relaciones Internacionales de la Universidad Camilo José Cela.
Aunque algunos expertos consideran que la norma no es lo suficientemente clara. Y ahí entra en juego una instrucción que difundió la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública después de aprobarse la norma con la que la oposición cree que el Gobierno ha flexibilizado la aplicación de la llamada ‘Ley de Nietos’ para beneficiar a más personas de las debidas.
2. ¿Cómo demuestran que descienden de españoles?
Para que un bisnieto de un exiliado del franquismo pueda acogerse a la 'ley de nietos', tiene que probar que su antepasado era español y, además, demostrar su vínculo familiar con esa persona. Esa acreditación de descendencia es igual de importante.
Para ello, las autoridades españolas precisan de pruebas documentales, testificales o periciales. Es fundamental certificar que ese antepasado, por lejano que sea, tuvo que emigrar al extranjero durante la dictadura. Algo complicado en algunos casos, ya que muchos españoles salieron del país durante la Guerra Civil y los años posteriores casi con lo puesto.
3. ¿Quién decide si les conceden la nacionalidad?
Todo el trámite lo realizan los consulados españoles repartidos por todo el mundo. Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, nuestro país tiene una red global compuesta por más de 800 oficinas consulares. Los encargados de estudiar, examinar y verificar esa documentación son el personal diplomático de cada consulado, así como su personal funcionarial. Españoles que trabajan en el extranjero y que determinan en cada caso si se concede o no la nacionalidad española.
En este proceso el cónsul siempre tiene la última palabra. Y en ningún caso se externaliza esa gestión a empresas privadas, que únicamente pueden ayudar a los solicitantes en la recopilación de las pruebas documentales para acreditar que cumplen los requisitos para beneficiarse de la 'ley de nietos'. Pero nunca aprobar o dar el visto bueno a ningún expediente.
4. ¿Podrían votar inmediatamente?
Sí. Una vez que es aprobada la solicitud, esos descendientes pasarían a tener pasaporte español y compartir todos los derechos y deberes que marca la Constitución española. "Podrían votar en elecciones locales, autonómicas, generales y europeas. Pero para ello es fundamental que se registren en el censo electoral cumpliendo los requisitos", advertía Calduch. Esto es lo que el Supremo ha paralizado.
La oposición llevaba meses poniendo en duda a esos nacionalizados en el censo. Algunos podían acabar en censos electorales de pueblos que ni conocen. Hay que acreditar el arraigo, pero si no lo hacen, es la oficina consular la que asigna de oficio, con los datos que tenga, el municipio donde podrían votar esos descendientes.
La paradoja está en pequeños pueblos donde hay más votantes en el extranjero que vecinos que viven allí. Hay casos llamativos como el de Ventrosa, en La Rioja, donde el 86% de los votantes registrados viven fuera del pueblo. Eso ocurre hasta en 162 municipios. Muchos en zonas rurales del interior.
5. ¿Cuánto influyen en unas elecciones?
La mayoría de expertos ponen en duda que el voto de los españoles que viven en el extranjero, el llamado voto CERA, tenga una gran incidencia sobre el resultado general. "A escala nacional, tendría que ser un voto muy masivo y muy concentrado en un solo partido para que hubiese cambios significativos", explica este catedrático experto en relaciones internacionales. "Históricamente ha variado un escaño como mucho y sin ser decisivo en el resultado final", concluye.
Según datos de la Junta Electoral Central, en las últimas elecciones generales de 2023 cerca de dos millones, 300.000 españoles podían votar fuera de España, pero solo un 9% llegó a participar. "Hay un gran número de abstencionistas, como pasa en territorio español", recuerda Calduch.
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