RECHAZA NEGOCIAR

Cameron: "Son los gibraltareños quienes deben decidir su futuro"

El primer ministro británico, David Cameron, ha dejado claro en rueda de prensa tras junto a Mariano Rajoy que su país no negociará con España sobre el futuro de Gibraltar sin contar con los habitantes del Peñón: "Son los gibraltareños quienes deben decidir su futuro", ha recalcado.

El primer ministro británico, David Cameron, ha dejado claro que su país no negociará con España sobre el futuro de Gibraltar sin contar con los habitantes del Peñón: "Son los gibraltareños quienes deben decidir su futuro", ha recalcado.

Cameron ha ratificado la posición británica en rueda de prensa junto al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, con quien ha analizado la situación de la colonia británica durante un almuerzo de trabajo celebrado en Downing Street, residencia oficial del primer ministro británico.

"Hemos hablado de Gibraltar y los ministros de Exteriores continuarán hablando en el futuro; tenemos posiciones diferentes, pero vamos a seguir hablando en el futuro", se ha limitado a señalar Rajoy.

Cameron ha sido más tajante, ha recordado las diferencias que separan a los británicos de los españoles y ha insistido en que la posición del Reino Unido "no ha cambiado". "Son los gibraltareños quienes deben decidir su futuro y no hablaremos de Gibraltar sin trabajar con los gibraltareños; es importante entenderlo", ha manifestado. Tras esta frase, ha insistido en las excelentes relaciones que unen a España y al Reino Unido en todos los ámbitos.

Más sobre este tema:

España

Muere un joven migrante en el asentamiento de la antigua fábrica de Guano

El ministro marroquí ha insistido en que ellos sí quieren que vuelvan los inmigrantes que entraron en España, tanto los mayores de edad como los menores. Pero que España no lo permite.

El Gobierno negocia contra reloj su nuevo decreto de vivienda mientras la expropiación divide a la coalición

El debate se ha visto condicionado por el 'caso de MariCarmen', cuyo desahucio ha provocado una fuerte reacción política y social. El Gobierno sostiene que hay que evitar situaciones similares, mientras que el PP asegura que el futuro decreto no habría impedido su desahucio, y acusa al Ejecutivo de utilizar el caso políticamente.