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Compartir piso deja de ser cosa de jóvenes: la crisis de vivienda eleva la edad media hasta los 31 años

La dificultad para acceder a una vivienda y el aumento de los alquileres están cambiando el perfil de quienes comparten vivienda en España. Lo que durante años fue una alternativa asociada principalmente a estudiantes y jóvenes se ha convertido en una estrategia para hacer frente al coste de la vivienda.

Compartir piso ya no es solo una etapa vinculada a la juventud. La crisis de vivienda está haciendo que cada vez más personas recurran a esta fórmula para reducir gastos y poder llegar a fin de mes. Según los datos recogidos en el último informe, la edad media de las personas que comparten vivienda se sitúa ya en los 31 años, una cifra que refleja el cambio en el perfil de los inquilinos.

Franjas de edad

Aunque los menores de 35 años continúan concentrando la mayor parte de la demanda, el perfil es cada vez más diverso. El 44% de quienes buscan compartir vivienda tiene entre 18 y 24 años, mientras que otro 33% se encuentra entre los 25 y los 34 años. En conjunto, estos dos grupos representan aproximadamente tres de cada cuatro personas que comparten piso.

Sin embargo, el dato más significativo aparece entre las edades más avanzadas. Una de cada cuatro personas que comparte vivienda tiene ya 35 años o más, lo que demuestra que esta alternativa residencial se está extendiendo mucho más allá de los jóvenes.

Los mayores también recurren a compartir vivienda

Especialmente llamativo es el aumento entre las personas de mayor edad. Quienes tienen entre 55 y 75 años representan ya el 12% del total, frente al 3% que suponían en 2022. En apenas unos años, su peso se ha cuadruplicado.

El fenómeno refleja que compartir vivienda puede dejar de ser una elección temporal para convertirse en una necesidad ante las dificultades económicas. Los elevados precios del alquiler, junto con los salarios y las dificultades para acceder a una vivienda en solitario, están llevando a personas de distintas generaciones a compartir los gastos del hogar.

¿Dónde se comparte más piso?

La situación, además, presenta diferencias según el territorio. Andalucía concentra el 23% de las personas que comparten vivienda en España, el porcentaje más elevado del país. Le siguen Madrid, con un 20%; Cataluña, con un 13%; y la Comunidad Valenciana, con un 12%.

El aumento de la edad media pone de manifiesto una transformación en el mercado residencial. Compartir piso ya no representa únicamente una forma de independizarse durante los primeros años de vida adulta, sino también una manera de afrontar una vivienda cada vez más difícil de pagar.

Consecuencias sociales

Los expertos señalan que este fenómenos produce consecuencias sociales entre las personas que comparten vivienda superando los 31 años: "Cuando por fin se va el español solo, se va aun piso compartido. Eso ahce que se retrase la convivencia con la pareja y la maternidad. España tiene una de las tasas de natalidad más bajas de toda Europa, el primer hijo de media se tiene aquí a los 33 años y de media. Y también se retrasa la compra de vivienda, cada mez de alquiler es un mes que aleja del ahorro", explica el economista Ernesto Campos.

En este contexto, la convivencia compartida se consolida como una “estrategia de supervivencia”, aseguran los expertos, frente a la crisis habitacional. Una situación que afecta a jóvenes, trabajadores y, cada vez más, a personas de edades avanzadas que buscan una alternativa para reducir el peso de la vivienda sobre sus ingresos.