LA TECNOLOGÍA REINVENTA LA FORMA DE IR DE COMPRAS
Es suficiente con bajarse una aplicación en el móvil para que, al entrar en un centro comercial, los establecimientos identifiquen el perfil de sus clientes. Detectan su llegada, registran sus hábitos de consumo y le ofrecen descuentos personalizados. Se trata de los nuevos centros comerciales inteligentes.
Se dice que un comercio es inteligente porque está dotado de una tecnología capaz de registrar todos nuestros pasos. Por ejemplo, cuando nos paramos a mirar un escaparate, o cuando cogemos un artículo que nos gusta. En ese momento, recibimos en nuestro teléfono una promoción concreta y personalizada de los artículos sobre los que hemos demostrado interés.
La condición es que cuando entramos en uno de estos edificios nos descarguemos una aplicación determinada. Desde ese momento, todos nuestros gustos y hábitos de compra van directos de nuestro teléfono al sistema inteligente de la gran superficie.
Los clientes que pasen por los escaparates y suelan ir a la tienda habitualmente, recibirán todas las promociones y ofertas a través del móvil. Se trata de una tecnología como muchas posibilidades. De hecho, los grandes almacenes pueden contar cuantos niños hay en el centro y organizar fiestas y eventos cuando el número de pequeños llegue a una cifra satisfactoria.
Además, se están diseñando pulseras para que los padres puedan tener controlados a distancia a sus hijos y acabar con el miedo a perder a los hijos en mitad de una aglomeración.
El Supremo acepta convertir a los interinos en trabajadores fijos solo si han superado una oposición
El Tribunal Supremo considera que, si no se supera un procedimiento de acceso al empleo público, "se vulnerarían la Constitución Española y el Estatuto Básico del Empleado Público, además de impedirse el acceso a ese empleo a los ciudadanos restantes".
La falta de vivienda está empujando a los compradores a espacios cada vez más pequeños. Zulos de 15, 20 o 25 metros cuadrados que se venden por más de 200.000 euros en las grandes ciudades.