Aumento de precios
Comer de menú en España es un 3,5% más caro que hace un año
El País Vasco es la comunidad autónoma donde es más caro comer de menú, mientras que Canarias tiene los precios más bajos. Cada vez son más los ciudadanos que prefieren llevar comida de casa o recurrir a platos preparados para ahorrar.
Ir a comer fuera de casa cada vez se ve menos en la sociedad española, y eso se debe en gran medida a que es más caro que nunca. El precio del menú del día se ha incrementado un 3'5% en el último año, esta subida de precio lo notan los consumidores y los propios restaurantes. Lo que antes era un hecho habitual para muchos trabajadores que no podía comer en casa, está evolucionando a un gasto que no todos pueden asumir.
El aumento del precio en los menús del día está provocado en gran parte por la subida del precio de la mayoría de ingredientes. Los restaurantes tienen que enfrentarse a unos costes más altos de la última década y todo esto se ve reflejada en lo que los restaurantes facturan diariamente.
El precio del menú ha crecido en toda España pero hay en una comunidad autónoma que el precio es más elevado. El País Vasco es el sitio de España donde el precio del menú es más caro, algunos restaurantes han pasado de 14€ a 16€ en menos de un año.
Y del sitio más caro al sitio más barato de España, en Canarias todavía se pueden encontrar establecimientos por 11 euros, un precio muy difícil de ver en la península.
Ante esta situación, la mayoría de los clientes tienen claro cual es el máximo que están dispuestos a pagar. «Yo más de 18 euros no pago, con bebida y postre incluidos», explica uno de los entrevistados.
Esta subida de precios afecta de manera directa en las costumbres y hábitos de los españoles, cada vez son más el número de ciudadanos que buscan una alternativa para ahorrar semanalmente. LLevar comida de casa en un túper se ha convertido en una de las opciones más factibles de los trabajadores para no notar la subida de precios. También existen los que prefieren los platos preparados, más económico del menú del día pero más caro que llevarse un túper al trabajo.
Mientras los restaurantes afrontan el encarecimiento de los alimentos y la materia prima, los consumidores buscan ideas para seguir alimentándose fuera de casa sin que la cartera lo note tantose dispare.