Open de Australia
La tenista bielorrusa superó en dos sets (6-2 y 6-3) a la jugadora ucraniana, pero el partido estuvo marcado por la tensión entre Sabalenka y Svitolina.
Aryna Sabalenka cumplió con los pronósticos y se metió en la final del Open de Australia, tras superar en dos sets (6-2 y 6-3) a la ucraniana Elina Svitolina. La jugadora bielorrusa, número 1 del mundo, selló su pase a la final del primer grand slam de la temporada en tan solo una hora y 16 minutos. Sabalenka se enfrentará en la final a Rybakina, que superó a Pegula en dos sets (3-6 y 6-7).
El partido entre Sabalenka y Svitolina en la Rod Laver Arena estuvo marcado por la tensión entre ambas jugadoras. No hubo saludo entre la tenista bielorrusa y la ucraniana tras la semifinal, rompiendo con el habitual protocolo que existe después de cara partido, cuando los dos jugadores se saludan en la red.
Y es que la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha llevado cada partido entre tenistas rusas y bielorrusas con tenistas ucranianas a una especia de guerra fría.
La semifinal también estuvo marcada por un momento controvertido al inicio, después de que Sabalenka fuera sancionada con un 'hindrance' por su forma de gritar durante los puntos. La infracción se produjo en el primer set, cuando un gemido tardío de la bielorrusa fue interpretado por la jueza de silla, Louise Azemar Engzell, como una posible distracción a su rival.
La número 1 del mundo pidió una revisión de vídeo, pero la juez de silla se mantuvo firme en su decisión. "Para mí es 'hindrance', no haces un sonido normal", le explicó Louise Azemar Engzell a Sabalenka. Una circunstancia que no descentró a la número 1 del mundo, que cerró la semifinal con autoridad.
Sobre el 'hindrance' que recibió por una supuesta interferencia durante el partido ante Svitolina, Sabalenka reconoció que la decisión la molestó, pero que también la ayudó.
"Me enfadó, pero me ayudó a ser más agresiva. Si vuelve a pasar, que lo haga: me beneficia", ironizó la tenista bielorrusa.
El próximo sábado podría lograr su tercer título en el grand slam australiano, después de conquistar el Open de Australia en 2023 y 2024. El año pasado jugó la final ante la estadounidense Madison Keys y perdió en tres sets (3-6, 6-2 y 5-7).