ATP500 Tokio
El mejor Alcaraz desde la lesión conquista Tokio tras doblegar a Lehecka (7-6(4) y 6-4)
El murciano recupera su mejor versión al servicio en el día clave para superar a Jiri Lehecka (7-6(4) y 6-4) y sumar su segundo título consecutivo en el ATP500 de Tokio. Alcaraz logra su tercer título de 2026, tras el Open de Australia y Doha, y el 27º entorchado ATP de su carrera.
El mismo día que Jannik Sinner anunciaba que no va a jugar más en 2026 por sus problemas en la rodilla derecha, Carlos Alcaraz alzaba en Tokio su tercer título de la temporada, el 27º de su carrera, tras los títulos de comienzos de año en el Open de Australia y Doha. El murciano, renqueante con su saque toda la semana, encontró su mejor versión al servicio en el momento clave, en la final ante Jiri Lehecka (7-6(4) y 6-4). Es la cuarta victoria del murciano ante el checo en cinco partidos entre ambos y el triunfo número 35 en lo que va de año, de paso, defiende los 500 puntos como actual campeón en la capital japonesa.
No comenzó la final de la mejor manera para el pupilo de Samu López, break de entrada y los fantasmas con su servicio de vuelta un día más. Lehecka, agresivo desde el primer punto, se disparaba hasta el 1-3, pero Alcaraz tardó poco en comprender que el partido pasaba por abrir ángulos ante el tenista checo. El punto de inflexión llegó en el sexto juego, con un break para Carlitos que devolvió la igualdad en la primera manga (3-3). Ahí las dudas cambiaron de lado de la pista. Sin ceder su saque más veces, Lehecka y Alcaraz resolvieron el primer set en el tie-break.
El checo arrancó con un minibreak, pero entonces apareció la magia de Carlitos para encandilar al público japonés y descarrillar a Lehecka. Tras devolverle el minibreak, el murciano se jugó una dejada con 4-4 que le abrió las puertas del primer set. El checo ya no ganaría más puntos en el tie-break, estrellando sus dos últimos reveses en la red. Carlitos alzó el puño para celebrar el primer golpe de la final.
Alcaraz regresa a la senda del triunfo ocho meses después
Jiri Lehecka logró no irse de la final, tras ceder de forma dolorosa el primer set, y arrancó firme con su servicio en el segundo set. Pero Alcaraz, con un porcentaje de puntos ganados con el primer saque del 85%, no iba a dar más opciones al checo para meterse en la pelea por el título.
La igualdad duró hasta el séptimo juego, momento en el que Alcaraz asestó el golpe definitivo a Lehecka: segundo break de la final (4-3) y alfombra hacia el título. El campeón de siete grand slam cerró la final agarrado a su mejor versión desde aquella fatídica lesión de la pasada primavera en el Conde de Godó (7-6(4) y 6-4). ¡Sí, Alcaraz está de vuelta!
Sin tiempo para descansar, Alcaraz volará a Shanghái para la disputa del penúltimo Masters 1.000 del año. Con la inyección de moral tras lograr el título en Tokio, el murciano buscará conquistar uno de los pocos torneos que aún no figuran en su palmarés.