Surf
El surfista vasco hace historia con una de las mejores olas jamás surfeada en el icónico spot irlandés. "Es la mejor ola de vida, la mejor ola de mi carrera", reconoce Natxo González.
Hablar de Natxo González es hacerlo de uno de los mejores surfistas de olas gigantes de la historia. El surfista vasco, todo un especialista en big waves, viajó a Mullaghmore (Irlanda) para buscar la frontera más allá de los límites y desafiarse a sí mismo en uno de los spots más temibles del mundo. Tras superar graves problemas neurológicos y casi dos años fuera del agua tras dos terribles caídas en Puerto Escondido y Nazaré, el surfista de Plentzia puso rumbo a Irlanda, donde protagonizó una actuación memorable.
A Natxo González, tras varias sesiones de buenas olas que reforzaron su confianza, le llegó el momento de la verdad cuando una brutal serie apareció en el horizonte. El surfista vasco, doble ganador del Quemao Class (2022 y 2021), La Vaca (2022) y el Punta Galea (2022), ha relatado esa histórica ola, que muchos surfistas locales e internacionales consideran la ola más pesada jamás surfeada a remada en la mítica rompiente irlandesa.
"Creo que no voy a surfear más en mi vida, después de esto", bromeaba el surfista vasco nada más salir del agua.
"Es la mejor ola de vida, la mejor ola de mi carrera. Creo que detrás de esta ola hay una carrera, muchos años de surf y experiencia. Y muchos años de trabajo, de pasión y de tiempo. Una vida entera", reconoce Natxo González en declaraciones a Red Bull.
Muchos expertos han calificado esa ola como una de las mejores jamás surfeada a remada en Mullaghmore, algo que "emocioana mucho" a Natxo González.
"Muchos dicen que es la ola más heavy a remada de la historia en Mullaghmore. La verdad que de la gente que lo he oído, me emociona mucho. Esta ola es la mejor ola de mi vida porque resume toda mi carrera, toda la experiencia que he cogido todos estos años, todo el trabajo, toda la pasión. Creo que esta ola me ha puesto todas las dificultades y he conseguido realizarla a la perfección. Por eso es la ola de mi vida", admitía Natxo González.
"Cuando vi esta serie, al principio pensaba que no se podía remar. Y, simplemente, lo intenté. Al final, es así como se empujan los límites: intentándolo y probando. En esta magnitud de olas, la balanza de intentarlo y el riesgo es muy alta y, al final, tienes que ver si compensa o no", añade el surfista vasco.
Natxo González también ha explicado qué sintió dentro ese enorme tubo y mientras descendía la pared de la inmensa ola.
"Fui con todo en todo momento porque si no, no te lo haces. Sinceramente, al principio pensaba que no me lo iba a hacer (el tubo). La bajada fue muy intensa y cuando hice el bottom, en el plano de la ola, me dije: '¿Qué es esto? ¿A dónde voy? ¿Qué locura es esta?' Una parte interesante es que es muy difícil acostumbrarte a surfear olas así porque pasan muy pocas veces en nuestras carreras. Al final, te adaptas a la naturaleza e improvisas. Fui con todo, empecé a remar con todas mis fuerzas, me puse de pie y recuerdo que el viento cada vez estaba más fuerte. Empecé a bajar contra el viento, un bache donde casi me caigo, otro bache donde casi me caigo, otro bache donde casi me caigo y ya llego al plano de la ola y veo que lo que me venía después era algo inmenso. Y dije: '¿Qué hago aquí? Me voy a morir, como me caiga aquí'. Al final, es una cosa que no piensas mucho", indica Natxo González.
"Hubo un momento donde la ola me engulló completamente, el tubo me tapó completamente. Tuve la visión más heavy de mi vida y recuerdo que la ola escupió super fuerte de dentro hacia afuera y eso me impulsó por el aire, hasta que ya estaba llegando al canal. Este tipo de olas pasa todo muy rápido y de una forma tan intensa que se desvanece todo en un segundo., Después de eso, una llorera brutal que me la voy a llevar toda mi vida. Veo las imágenes y se me caen las lágrimas", recuerda el surfista vasco.
"Toda una carrera detrás de una ola de esta magnitud", resume Natxo González.