DUODÉCIMO ENTORCHADO PARA EL FRANCÉS

Peterhansel conquista el Rally Dakar en la categoría de coches

Stéphane Peterhansel se ha proclamado vencedor del Rally Dakar 2016 en coches, y se convierte en vencedor de la mítica prueba por duodécima ocasión. Logró el entorchado en moto en seis ocasiones, y otras tantas sobre un automóvil.

"Nadie podrá igualarlo, no habrá otro igual", habían sido las palabras en 2013 del presentador oficial en Buenos Aires cuando presentó el triunfo de Stephane Peterhansel en coches, en lo que parecía la última gran faena de 'Monsieur Dakar'.

Sin embargo, a su leyenda hoy le sumó al menos un capítulo más, la duodécima corona pero quizás una de las más especiales al llevar a la marca francesa Peugeot a su primera conquista desde su regreso al Dakar, el año pasado.

Muy cerca había quedado, en 2000, cuando con Aixam-Mega quedó segundo en coches, apenas 12:33 minutos detrás de su compatriota Jean-Louis Schlesser. A los 50 años, el nacido en Échenoz-la-Méline logró sumar a su palmarés su duodécima conquista del Dakar, seis en motos (1991, 1992, 1993, 1995, 1997 y 1998) y seis en coches (2004, 2005, 2007, 2012, 2013 y 2016), para agigantar el mito.

El francés ha vencido seis veces en moto y otras seis en coche

Con su inseparable y fiel copiloto de aventuras, Jean-Paul Cottret, la leyenda de las motos transfirió desde 1999 ese espíritu ganador a los coches, siguiendo los pasos de Hubert Auriol. En esta octava edición sudamericana del Dakar volvió a dar una muestra que su historia no se escribe en pasado, sino que es un presente vivido y aún con perspectiva de futuro.

Pasaron 28 años de aquel estreno con Yamaha y, desde entonces, fueron 68 etapas ganadas para un apellido que, sin dudas, se ha transformado en el primer sinónimo del Dakar. "La victoria más hermosa para mí será siempre la primera, en moto... pero ganar con Peugeot a los 50 años sería grandioso", había enfatizado Peterhansel antes de embarcarse hacia Buenos Aires para su 26ª participación en la carrera de aventuras más exigente del mundo.

Sus conocidos ratifican que el tiempo pasó pero que las mañas y son las mismas de aquel chaval que a los 14 años fue campeón de Francia en monopatín, que pasó por las motos enduros, motocross y supercross hasta llegar al Dakar. Meticuloso hasta el milímetro, supersticioso in extremis y con una auto exigencia extraordinaria con su labor al volante, 'Monseuir Dakar' siempre responde que no hay una receta para ganar el Dakar, aunque a partir de hoy doce trofeos se exhiben en su vitrina personal en su casa alpina, a diez kilómetros de Ginebra.

"Ganar con Peugeot a los 50 años sería grandioso"

En este último triunfo mantuvo su habitual serenidad primero para un trabajo exitoso en equipo para terminar la primera semana con un podio completo de Peugeot y luego para transformarse en la carta ganadora luego de los contratiempos de Sebastien Loeb y el abandono de Carlos Sainz.

Tras el 'armisticio de Belén' por parte de los comisarios de la prueba, luego de la denuncia de Mini por un supuesto repostaje ilegal en la octava etapa, Peterhansel se encargó de administrar la diferencia sobre sus perseguidores y arribar nuevamente victorioso a la meta de Rosario.

Carlos Sainz abandonó la carrera

Leyenda, mito e ídolo era la descripción del diccionario dakariano en la entrada de Stephane Peterhansel que, a partir de hoy suma su duodécima corona. Pero esta vez se trata de una muy especial para el público francés porque se trata de la primera de Peugeot con un piloto local, luego del triplete del finlandés Ari Vatanen (1987, 1989 y 1990) y de su compatriota Juha Kankkunen (1988). ¿Quién otro sería que Monsieur Dakar?

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