Fórmula 1
Pese a una salida antológica del asturiano, pasó del 17º al 10º, su monoplaza apenas aguantó más de 10 vueltas y se vio obligado a abandonar hasta en dos ocasiones. Doblete de Mercedes seguido de Ferrari. McLaren y Red Bull, muy lejos.
Se esperaba un bochorno de Aston Martin, y no decepcionó... Fernando Alonso abandonó (en dos ocasiones) y Stroll terminó último a 15 vueltas de distancia del ganador de la primera carrera del año en el GP de Australia, George Russell.
La primera toma de contacto en Melbourne terminó sin sorpresas, con victoria de George, doblete de Mercedes (Antonelli segundo) y los Ferrari detrás (Leclerc 3º y Hamilton 4º). A más de 35 segundos, o sea a bastante diferencia, se quedaron Norris y Verstappen. Y ahí debía estar Piastri, pero el australiano se fue contra el muro en las vueltas de calentamiento. Tampoco salió Hulkenberg. Más que una carrera fue una masacre inevitable para que, tanto pilotos como aficionados, vayan haciéndose a la nueva Fórmula 1 que tanta polémica y críticas está suscitando.
Solo los siete primeros coches finalizaron a menos de un minuto de Russell, el resto terminó a un mundo, y hasta cuatro pilotos se quedaron a varias vueltas del ganador: Colapinto y Sainz a dos, Checo a tres y Stroll a 15. Y hasta cinco abandonaron: Hulkenberg, Piastri, Hadjar, Bottas y Alonso.
Para los españoles fue un GP infernal, especialmente para Fernando, que pese a ser consciente de lo que le esperaba no dudó en dejar huella con una salida simplemente estratosférica: pasó del 17º (15º real) al décimo en las primeras curvas. Algunos se quedaron atascados y otros pecaron de conservadores, pero el asturiano no tenía nada que perder. Eso sí, con el paso de los metros, que no de las vueltas, cayó a plomo como si condujera un F2. En un abrir y cerrar de ojos volvió a ser 17º, por delante de Stroll y los Cadillac, pero tras el KO de Hadjar muchos pasaron por boxes y después de una parada eterna... salió a la pista y el Aston dijo basta en el giro 14. El equipo decidió sacarle de nuevo a la pista con once vueltas perdidas para completar otro stint de siete vueltas...
El ovetense compareció ante la prensa destacando su espectacular salida: "La vuelta 1 es más de instinto que de motor. Llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me siento superior otra vez". Sobre los dos abandonos: "Intenté ayudar al equipo, en la vuelta 14 o 15 vieron un dato anómalo y luego tuvimos otro problema unas vueltas después".
A Sainz no le fueron mucho mejor las cosas, quedó 15º a dos vueltas de George Russell: "El coche no está para luchar por los puntos, hay problemas de fiabilidad, sobrepeso, carga aerodinámica... ¡Hay que mejorar!", dijo el madrileño.
De momento habrá que acostumbrarse a las baterías, el ahorro energético, las frenadas 'semiautomáticas' y cada vez menos intervención del piloto. Eso sí, la F1 presumió tras la carrera de los 120 adelantamientos de hoy por los 45 del año pasado.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.