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Granada

Una trifulca en un partido de fútbol juvenil de Granada termina con heridos y la intervención de la Guardia Civil

Un enfrentamiento entre el Güéjar Sierra y el Arenas de Armilla en la 4ª División Andaluza se transforma en una pelea multitudinaria, lo que llevó a la suspensión del encuentro.

Lo que debía ser una jornada de fútbol base en el Campo Municipal El Calar, en Güéjar Sierra (Granada), se convirtió este sábado en un episodio de tensión y violencia, ajeno a los valores que debería promover el deporte formativo. Un enfrentamiento entre el Güéjar Sierra y el Arenas de Armilla, correspondiente al grupo 4 de la 4ª División Andaluza Juvenil, desencadenó una trifulca que no solo involucró a los jugadores, sino también a los cuerpos técnicos y parte del público, obligando al árbitro a suspender el encuentro.

Comenzó por una fuerte patada a un rival que ya estaba en el suelo

La chispa que encendió el conflicto fue una falta ocurrida en el minuto 36 del primer tiempo. Un jugador del Club de Fútbol Güéjar Sierra fue amonestado por encararse con un adversario y empujarlo. La acción derivó rápidamente en empujones y un cruce de reproches entre futbolistas de ambos equipos, hasta que el enfrentamiento se trasladó al centro del campo. Fue entonces cuando un jugador del equipo local propinó una fuerte patada a un rival que ya se encontraba en el suelo, lo que desató una pelea masiva.

Según el acta arbitral, este jugador fue expulsado por golpear con el pie la espalda de un jugador del Arenas de Armilla mientras este se encontraba en el suelo, "con uso de fuerza excesiva, sin estar el balón en juego. Tras golpearle, mientras el adversario se estaba levantando, lo agarró del cuello y la cabeza, impidiendo que se liberara", señala el árbitro, quien apunta además que el jugador resultó herido en la cabeza, cuello y espalda baja.

Padres y familiares de los jugadores se unieron a la pelea

El enfrentamiento comenzó a extenderse más allá del terreno de juego. La situación empeoró cuando varios aficionados, en su mayoría padres y familiares de los jugadores, saltaron desde la grada para unirse a la pelea. La confusión y la violencia aumentaron cuando se produjo un intercambio de insultos y agresiones entre los progenitores de los jugadores implicados, reavivando la confrontación.

Otro jugador del Arenas de Armilla también fue expulsado por "sujetar por los brazos a una aficionada del equipo rival, identificada así por los gritos de apoyo durante el partido, que se dirigía a él con ánimo de confrontación, tirándola al suelo", según el árbitro.

Más tarde, la Guardia Civil llegó al estadio, pero tras evaluar la situación, comunicó al árbitro que no podía garantizar la seguridad de todos los presentes. Fue entonces cuando el árbitro suspendió el partido. Fuentes cercanas al Club Arenas de Armilla han confirmado que el jugador herido, quien ha presentado una denuncia por lo ocurrido, acudió en dos ocasiones a urgencias y aún sufre dolor en la cabeza y pitidos en un oído.

El incidente ha causado consternación entre ambos equipos, que han mostrado públicamente su rechazo a la violencia ocurrida. La Delegación Granadina de la Real Federación Andaluza de Fútbol (RFAF) ha abierto una investigación para esclarecer los hechos y determinar las posibles sanciones a los responsables de la pelea, tanto dentro como fuera del campo.

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