CIENCIA I SOLSTICIO DE VERANO
En el solsticio de verano, alrededor del 21 de junio en el hemisferio norte, comienza el día más largo del año, por la inclinación del eje de la Tierra, en que el sol se mantiene sobre el horizonte durante durante 24 horas.
En el hemisferio Norte hablamos de solsticio de verano cuando el Sol alcanza el cenit al mediodía sobre el Trópico de Cáncer, cuando el Sol alcanza una posición con máxima declinación meridional o boreal, de forma que forma un grado de +23º 27′ con respecto al ecuador terrestre.
En los días de solsticio, la longitud del día y la latitud del Sol al mediodía son máximas, comparadas con cualquier otro día del año, y en la mayoría de las culturas se celebraban festivales conmemorativos coincidiendo con él, como sucede, por ejemplo en España, con las hogueras de San Juan.
Tras alcanzar alrededor del 21 de junio su máxima altura sobre el horizonte, el Sol comenzará un lento movimiento de descenso, casi una espiral vista desde el polo, que nuevamente lo llevará al horizonte alrededor del 23 de septiembre.
La fecha del solsticio supone, además, el paso astronómico de la primavera al verano, por eso se celebra en muchos lugares del mundo el cambio de estación.
Solsticio significa la dilación o pausa que realiza el Sol y que marca el tiempo en que éste se halla más lejos del Ecuador.
Solsticio es una expresión astronómica relacionada con la posición del Sol en el ecuador celeste, cuyo nombre proviene del latín solstitium (sol sistere o sol quieto), y significa la dilación o pausa que realiza el Sol y que marca el tiempo en que éste se halla más lejos del Ecuador.
Un instituto español confirma la existencia de un nuevo sistema planetario formado por dos mundos
Se trata del sistema TOI-1752, el cual se encuentra a 337 años luz de la Tierra y está formado por dos mundos: uno potencialmente habitable y otro de lava.
Investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) desarrollan unas nanopartículas de óxido de hierro capaces de capturar nanoplásticos procedentes de plásticos PET. La tecnología los retira del agua y los transforma en materiales magnéticos reutilizables capaces de eliminar otros contaminantes.