EN EL INSULAR DE GRAN CANARIA
El joven se prendió fuego a sí mismo hace apenas cuatro meses, es incapaz de caminar sin fatigarse y sus heridas sangran
Los médicos no se responsabilizan de los daños que pueda sufrir en el avión que le llevará de vuelta a Fuerteventura
Rosa lleva más de un mes luchando contra los médicos que tratan a su hijo. Juan Pedro, de 21 años, tiene el 80 por ciento de su cuerpo quemado. El pasado 6 de enero ingresó en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío, en Sevilla, donde le dieron el alta hace un mes. Al llegar a Gran Canaria, su estado empeoró.
Lo mantuvieron en cirugía plástica una semana, tiempo, según Rosa, insuficiente, para trasladarlo a Psiquiatría. Juan Pedro se había ocasionado las heridas prendiéndose fuego él mismo.
Según el joven, en psiquiatría no recibía los cuidados adecuados.
Esta mujer teme incluso el viaje en avión de vuelta a Fuerteventura, del que los médicos no se responsabilizan. Con este alta, Rosa denuncia que condenan a su hijo a una vida de dolor, sin posibilidad de moverse ni de llevar una rehabilitación adecuada. El hospital declina hacer declaraciones.