HA RECONOCIDO LOS HECHOS

10 años por dejar morir de hambre a su hermano

El forense aseguró en el juicio que su cuerpo parecía el de un preso en un campo de concentración

Llegó a perder 60 kilos

La mujer de Telde que dejó morir de hambre a su hermano discapacitado reconoció los hechos y aceptó los diez años de condena propuestos por el fiscal. Por ello, el veredicto del jurado ha sido inapelable: culpable. El cuerpo de José, de 59 años, parecía el de un preso de un campo de concentración, según palabras de los forenses.

Fabiola Rodríguez, sin gesto de arrepentimiento, reconoció que dos meses antes de morir su hermano, dejó de alimentarle y cuidarle. Reconoció que era consciente de que eso le había provocado la muerte. Lo que no se desveló en el juicio fueron los motivos por los que dejó que José muriera en esas condiciones infrahumanas.

Tampoco se entiende que tanto su marido como su hija fueran testigos del deterioro de la víctima y no hicieran nada por impedirlo. José llegó a perder 60 kilos en dos meses, era prácticamente un esqueleto cuando falleció y el cuerpo desprendía un fuerte mal olor.

El fiscal le ha rebajado la pena por haber reconocido los hechos, de 13 a 10 años. Lleva 3 en prisión preventiva, así que dentro de unos pocos podrá disfrutar de permisos carcelarios. Su marido y su hija, tendrán que pagar una multa de 2.400 euros por un delito de omisión de socorro.

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