HASTA NOVIEMBRE
Su destino es la base de Qala i Naw, donde los efectivos españoles llevan años mejorando la seguridad de la zona
Unos casi como en una fiesta...y otros con lágrimas en los ojos. A los casi 300 militares del nuevo contingente español en Afganistán lo despedía ayer en el aeropuerto de Gran Canaria amigos y familiares. Estarán 6 meses lejos de casa y eso no es fácil para nadie.
Muchos de estos soldados repiten misión. Su objetivo es facilitar la reconstrucción y el progreso del país y garantizar la seguridad. Los que comenzaron a ir en 2006 dicen que se nota la diferencia. En la provincia de Bagdis, a la que van ellos, no había seguridad y ahora hay una brigada del ejército afgano.
Un resultado del trabajo de contingentes como este que estará de vuelta en España a mediados de noviembre.