Capítulo 70
Ifakat, detenida por asesinato: la familia Korhan le da la espalda en su peor momento
La mujer más poderosa de la mansión cae en desgracia ante el silencio cómplice de Halis y el resto de la familia.
La cena que debía marcar el retiro de Halis se ha convertido en la tumba de Ifakat. En un momento de máxima tensión, la policía ha irrumpido en el restaurante para ponerle las esposas a la mujer que durante años manejó los hilos de los Korhan.
Lo más doloroso no ha sido la acusación de asesinato, sino ver cómo toda su familia le daba la espalda. La policía ha sido tajante: "Hay una denuncia contra usted... sospechamos que es un asesinato". La muerte de su hermana Fikriye ha salido a la luz y todas las pruebas apuntan a ella.
Lo que nadie esperaba en ese momento es que la responsable de la llamada fuera la tía Hattuc. Ella sospechaba de la muerte de la vidente y ha aprovechado la cena para deshacerse de Ifakat.
Mientras los oficiales la agarraban, Ifakat ha pedido ayuda a Halis: "¡Di algo! ¡Por favor, haz algo!". Pero el patriarca se ha quedado mudo. Nadie en la mesa ha hecho el más mínimo ademán de defenderla; ni Orhan, ni Ferit, ni siquiera Kaya, que minutos antes anunciaba que se llevaba a Suna a Londres sin importar lo que ella sintiera.
Ifakat ha sido sacada del restaurante a rastras, bajo los flash de la prensa y el desprecio de los suyos. Al día siguiente, Gülgün ha aparecido en comisaría para rescatarla, pero no por amor, sino porque sabe que la necesita más que nunca.
