Capítulo 70
Halis se retira y pasa el testigo a Orhan con un mensaje sobre la vida, la muerte y el amor que nadie olvidará
El patriarca suelta el poder, pero el precio que Orhan tendrá que pagar podría ser su propia vida.
Halis Korhan ha llevado a su familia a cenar a un restaurante. El hombre ha empezado la noche con una reflexión muy profunda que ha dejado a todos mudos: "No sabemos quién estará en la mesa mañana. Puede que sea la última vez que estemos todos juntos".
Con esas palabras, el patriarca ha explicado que la vejez lo obliga a retirarse. "Es necesario aceptarla. Saber dónde parar y descansar", ha dicho antes de pasarle la empresa a su hijo.
Ante su familia, Halis ha fingido generosidad, pero en su cabeza resonaban las advertencias de Ifakat: ella le avisó de que su propio hijo quería destruirlo y él no perdona una traición. Sin sospechar nada, Orhan ha tomado la palabra muy emocionado: "Me has pillado desprevenido, papá". Pero Halis lo ha animado a decir unas palabras: “Esta noche celebramos tanto mi retiro como tu toma de posesión".
El padre de Ferit, con el corazón en la mano, ha reconocido que con la familia es el único momento en el que uno puede "bajar el escudo y salir del caparazón". Ha querido dejar claro que "la unidad de la familia es lo más importante" y ha dedicado unas palabras preciosas a Ferit y Seyran. Les ha dado las gracias porque, según él, los hijos también enseñan a los padres: "Nos habéis enseñado lo valioso que es el amor. Inspirado por vosotros, me volví a enamorar de mi esposa".
Pero, ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el patriarca? Halis ha hecho un pacto con Mezide y la condición es clara: una muerte tiene que ocurrir en la familia Korhan. Al nombrar a su hijo como sucesor y ponerlo en el foco de todos los enemigos, parece que tiene un plan entre manos. ¿Está vendiendo a Orhan para salvar su imperio o hay algo más detrás de este movimiento?
