Capítulo 89
Halis echa a Ferit de la mansión tras descubrir que la ha hipotecado a sus espaldas
Ferit ha regresado a la mansión en un estado deplorable, magullado y lleno de sangre tras ser rescatado por los hombres de Halis. Sin embargo, el dolor físico no ha sido nada comparado con el juicio familiar que le esperaba en el salón.
Al ver las extrañas y cómplices miradas que se cruzaban Ferit y Suna, Seyran ha entrado en pánico al atar cabos y ha encarado a los dos implicados ante toda la familia: "¡Ah! No lo hicisteis. ¿Verdad? Decidme que no lo hicisteis". Mientras la familia preguntaba confundida de qué estaba hablando, Ferit ha intentado frenarla antes de que siguiera tirando del hilo.
Seyran se ha negado a seguir ocultando la verdad y ha soltado la bomba que ha dejado a Halis al borde de un infarto: "Ferit hipotecó la mansión para comprar las piedras". La confusión se ha apoderado de todos al instante, obligando a Seyran a contar que Suna ha sido la cómplice del plan: "Convenció a mi hermana para hacerlo". Destrozado, Ferit le ha recriminado el chivatazo a gritos: "¿Estás contenta? ¿Estás contenta? ¿Por qué lo has contado? ¿Por qué?".
Ella ha dejado claro que solo lo ha hecho para protegerlo: "Porque ibas a dejar que te mataran". Ferit, asumiendo su culpa y completamente hundido al ver el enfado de su abuelo, solo ha podido responder con resignación.
Al escuchar que la mansión estaba en peligro por los caprichos de su nieto, Halis no ha podido contener la rabia. Incapaz de creer semejante traición, el patriarca le ha cruzado la cara de un bofetón y lo ha echado de la casa de inmediato, dejando a la familia rota y en la ruina.
