En tierra lejana | 15 de junio
Alya intenta alejar a Cihan, pero él insiste: no puede dejar de pensar en ella
La distancia entre la pareja es cada vez más evidente tras los secretos del pasado y el patriarca de los Albora ha decidido llamar a su esposa para intentar arreglar las cosas.
Alya ha respondido al teléfono sin entender el motivo de la llamada y ha querido dejar claro que no tenía ganas de pelear: "¿Te pasa algo? No sé por qué me estás llamando. No he visto a Ugur, si era por eso. Aunque si lo hubiese visto… ya estarías por aquí liándola".
Lejos de enfadarse, Cihan le ha dado la razón de manera muy tranquila. Al ver su reacción, Alya ha pensado que se trataba de un tema laboral: "¿Querías preguntarme si he escrito la carta de dimisión y si voy a presentarla?".
Su marido le ha pedido que no sea tan dramática y ha ido directo al grano sobre la crisis que están viviendo: espera que resuelvan sus problemas de confianza. Sin embargo, Alya ha seguido mostrándose muy fría y le ha exigido saber qué quería realmente, ya que notaba algo extraño. A pesar de que él ha insistido en que no le ocurría nada, ella no le ha creído: "Tu voz dice lo contrario".
Decidida a no seguir dando vueltas al asunto, la joven le ha pedido que se centre en sus problemas y la deje seguir con su camino: "Ya lo hemos hablado, ¿no? Tú céntrate en tu negocio, en tu vida y no pienses en mí". Ha sido en ese momento cuando Cihan ha hecho una declaración muy importante, dejando claro que no piensa renunciar a su matrimonio de ninguna manera: "Eso es imposible. Eres mi esposa, Alya, y tengo deberes para contigo".
Las palabras del líder de los Albora no han servido para ablandar a la doctora, que no ha tardado en recordarle que sus verdaderas obligaciones familiares están con su hermano, Boran.