Renacer
El dolor de Evren tras perder al bebé: “Ni siquiera llegó a respirar, nunca sonrió”
¡Evren se rompe en mil pedazos! El cirujano llora la muerte del pequeño Ali sin saber que Naz lo engañó con una inseminación secreta. Se despide de un hijo que no era suyo y que además le ha costado su relación con Bahar.
El hospital se ha quedado en shock tras la muerte del bebé de Naz. En el paritorio, la escena ha sido durísima: ella, fuera de sí, se negaba a aceptar lo que estaba pasando mientras el equipo médico le pedía que empujara para terminar el proceso. “¡Mi bebé! ¡No quiero!”, repetía entre gritos, sin poder creer que el corazón de su hijo se hubiera parado tras la caída.
Evren, en cambio, se ha roto por dentro. Para él, esto era una oportunidad de empezar de nuevo y en cuestión de horas se le ha deshecho todo entre las manos. Y lo peor es que llora una pérdida sin saber que hay piezas de esta historia que aún no conoce. Él cree que ha perdido a su hijo, cuando la realidad es que la chef se inseminó a sus espaldas para retenerlo a su lado.
Sus palabras al despedirse del pequeño han dejado la sala muda: “Era tan pequeño. Ni siquiera llegó a respirar. No llegó a llorar. Nunca sonrió”. Ha llorado como si se le hubiera ido la vida con ese bebé.
Pero la tragedia no termina aquí. Cuando la verdad salga a la luz, el hombre no solo tendrá que afrontar la muerte de Ali, sino también todo lo que Naz le ocultó.
