A la altura
Sacrificio, venganza y el cierre de una era: así ha sido el final de Octavio Oramas en La Encrucijada
El empresario acabó con la vida de Saúl, aun poniendo la suya en riesgo para que por fin se hiciese justicia.
El final de Octavio en La Encrucijada ha estado a la altura de su personaje. El empresario no podía dejar que César se ensuciase las manos tomándose la justicia por su mano con Saúl, así que acabó haciéndolo él.
Un camino lleno de piedras, mentiras y secretos para construirse un nombre y una fama que arrastró hasta el final, con una redención que necesitaba. ¡Así ha sido su historia!
Un imperio construido a base de mentiras
Octavio Oramas se presenta como un gran empresario, dueño del Grupo Oramas, y un señor con muchísimo poder en el pueblo. Con sus contactos, Octavio es capaz de sacar todos sus proyectos urbanísticos adelante y librarse de las autoridades si es necesario, teniendo un gran amigo en el cuerpo que le ayuda a cubrir sus huellas si ha cometido alguna ilegalidad.
Pero su grandioso imperio fue construido a base de mentiras, manipulaciones y mucho dinero manchado de sangre: cuando era joven, quemó la casa de sus padres adoptivos, los abuelos de César, y robó unos cuadros que vendió para amasar su fortuna.
Aquí es donde entra en juego César, el hijo de Roberto, quien perdió la vida a manos de Mónica, y que Octavio ayudó a encubrir el crimen, cargando él con la culpa todos estos años.
El mexicano llegó a Oramas dispuesto a descubrir toda la verdad sobre la muerte de su padre, por lo que se convirtió en el enemigo número uno de Octavio quien, mientras intentaba que la verdad no saliera a la luz, iba perdiendo poco a poco a Amanda, su hija, perdidamente enamorada de César.
El chantajeador, chantajeado
Si con César no tenía suficiente, la situación se le escapa completamente de las manos cuando Saúl salió de la cárcel. El hermano de Mónica tramó su venganza contra Octavio lentamente entre rejas, por un crimen que él no cometió, y salió dispuesto a acabar con él.
Y encontró precisamente en César a un ‘aliado’: Saúl pensó en un plan para que el mexicano odiase aún más a Octavio y, sin mancharse las manos, asesinó a la madre de César, teniendo él la coartada perfecta y manipulándolo todo para que pareciese que Octavio era el culpable.
Saúl no iba a parar bajo ningún concepto, y tras manchar la imagen de Octavio, intentó que Emilio lo matase. Un disparo en el pecho parecía suficiente, pero Octavio acabó sobreviviendo al atentado, una segunda vida en la que empezó a ser manipulado directamente por Saúl, y el empresario decide enfrentar a su pasado.
Su punto de inflexión: la muerte de Mónica
Durante muchos años, Octavio actuaba a placer, sin sufrir ningún castigo, pero todo se volvió en su contra a medida que perdía contactos. Y la muerte de Mónica, a manos de Saúl, fue la gota que colmó el vaso.
Sin nada que perder, Octavio le cuenta a César que Saúl mató a su madre, una confesión que logró lo que parecía imposible: la paz entre César y Octavio. Una alianza que más tarde acabaría con Saúl cuando el exconvicto secuestró a Amanda, y el mexicano y el empresario unieron fuerzas para encontrarla.
Un final abierto: ¿sobrevivió?
Mientras Saúl descansaba en el hospital tras su intento de suicidio en la cárcel, descubrimos que Octavio durmió a César para poder sacar a Saúl a traición del hospital y ejecutar el plan que tenía en mente. El padre de Amanda sabía que el mexicano cuidaría de su hija y de su nieto, y estaba convencido de que debía ser él el que terminase con Saúl.
El empresario llevó a Saúl al acantilado en el que había empezado todo y no dudó en lanzarse al vacío con su coche para acabar con la vida del asesino. No le importaba sacrificar la suya propia para hacer justicia.
Un año después del incidente, a pesar de que su cuerpo no ha aparecido, todos han dado a Octavio por muerto. Sin embargo, una extraña nota en el primer cumpleaños de su nieto nos deja la duda de si el empresario sobrevivió al accidente. ¿Cuál es vuestra teoría?
