Accidente Adamuz

Superviviente del accidente de Adamuz denuncia incidencias constantes: "Siempre intento no coger ese tren porque voy con miedo"

Mario viajaba en el Alvia que colisionó el domingo contra otro tren en Adamuz. Según nos cuenta, siempre le ha dado miedo ese trayecto y trataba de evitarlo, pero aquel día no tenía otra opción.

El domingo por la tarde, dos trenes de alta velocidad se encontraban de manera trágica a la altura de Adamuz (Córdoba). El Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarrilaba sobre las 19:40, chocando de lleno contra un Alvia que iba en sentido contrario con destino Huelva.

Mario, uno de los supervivientes del accidente, viajaba en el vagón 4 del Alvia y acaba de recibir el alta hospitalaria. Según nos cuenta, fue él quien, junto a otras personas que lograron mantener la calma, cogió el martillo para poder romper la ventana y salir.

El accidente ha dejado un balance provisional de 42 fallecidos y un centenar de heridos. Una escena que supervivientes como Mario nunca olvidarán. "Ha sido una película de terror", recuerda, "salimos y había mucha sangre, personas muy mal, fallecidos... devastador".

Son muchos los que han denunciado que trenes como el Alvia que cogió Mario sufrían muchas vibraciones e incidencias a menudo. Algo que no pasó desapercibido tampoco para él. "Siempre intento no coger ese tren porque voy con miedo", advierte, "intento ir a Sevilla y coger un AVE".

Por suerte, hoy Mario puede contarnos qué ocurrió en aquel trágico domingo que pasará a la historia como una de las mayores catástrofes ferroviarias de nuestro tiempo.