Nos lo cuenta

Manu recuerda cómo su exmujer le ayudó a salir del armario a los 38 años: "Fue ella quien tuvo el valor de tener la conversación"

Creció negándose a sí mismo que le gustaban los hombres, hasta que con 38 años, su mujer le animó a separarse de ella y escuchar sus instintos.

Manu siempre sintió una atracción especial hacia los hombres, aunque el miedo era más fuerte que el impulso. Desde pequeño se negó a si mismo esa parte de él, influenciado por una familia que nunca le hubiera aceptado.

"Yo lo sabía, pero me lo negaba a mí mismo, decía: "Yo eso me lo quito"", recuerda Manu, "probé con chicas, pero no acababa de funcionar".

En la universidad conoció a Irma, la que creyó que era el amor de su vida. Su conexión fue instantánea y, en un principio, encajaron también en el plano sexual, algo que Manu interpretó como una señal de que su atracción hacia los hombres era fruto de una confusión. "En la intimidad conseguimos entendernos porque ella tuvo mucha paciencia", confiesa.

Sin embargo, con el tiempo Manu comenzó a ver a Irma como una amiga. Su atracción sexual y su deseo eran prácticamente inexistentes, algo que le hacía sentir culpable y que no pasó desapercibido para Irma. "Siempre era ella la que me buscaba y aún así me lo seguía negando", asegura Manu.

A los 38 años, Irma decidió dar el paso que Manu había evitado siempre. "Fue ella quien tuvo el valor de tener la conversación", nos cuenta, "tenía claro que la quería, pero me dijo que, si no la buscaba, es que igual no era ahí".

Manu comenzó a vivir libremente, aunque sin separarse de Irma, que continuó siendo su mayor apoyo. Tanto es así que fue ella quien le animó a comenzar una relación con Aitor, su actual pareja.

"Irma le dijo a Aitor que me tirara los tejos porque a mí me daba miedo dar el paso", afirma Manu, "ella sabía que no era mi prototipo, pero sabía que me quería bien". Aquello fue el empujón que Manu necesitaba, aunque también le costó mucho dejar a Irma: "Ella estaba enamorada de mí y he tenido que trabajar mucho para superar mi sentimiento de culpa".

Irma falleció en 2021 a causa de un cáncer, aunque sigue muy presente en el recuerdo de Manu y Aitor, que se convirtieron en su familia hasta el último día. Para Manu, ella siempre será la mujer que le ayudó a vivir una vida en la que permitirse ser amado y ser libre.