Hablamos con él
La lección de vida de Juan, que perdió nueve dedos en un accidente de tren en 2003: "Las desgracias no se superan, se asumen"
El 3 de junio de 2003, dos trenes colisionaban en Chinchilla de Montearagón (Albacete), dejando un trágico balance: 19 fallecidos y 50 heridos, entre ellos, Juan Guillamón.
El trágico accidente ferroviario de Adamuz ha conmocionado por completo al país y, sobre todo, a los afectados. Al menos 41 personas han fallecido y un alrededor de un centenar de personas han resultado heridas.
El accidente se ha convertido en la mayor tragedia ferroviaria de los últimos años, pero hubo otros, como el de Chinchilla, que hoy más que nunca nos hacen echar la vista atrás. Ocurrió en 2003 en aquel municipio de Albacete, cuando un fallo humano hizo que dos trenes chocaran de lleno, dejando 19 muertos.
Juan Guillamón viajaba en el primer vagón de uno de aquellos trenes y estuvo 78 días entre la vida y la muerte. "Perdí nueve dedos", nos cuenta, enseñándonos el rastro de lo que le hizo el accidente.
Sabiendo en primera persona lo que pueden estar sintiendo los afectados, Juan Guillamón se ha solidarizado con las víctimas y sus familias y les ha mandado un mensaje esperanzador, asegurando que se acaba recuperando la alegría.
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"Las desgracias no se superan, se asumen", advierte, "a mi me dijo el médico que las personas inteligentes se curaban antes y decidí poner en práctica la inteligencia". ¡Dale al play para escuchar la lección de vida de Juan!
