BULLYING
Laura Moreno, cuyo hijo se suicidó víctima del acoso escolar: "No hay derecho a que una madre destrozada tenga que hacer de detective"
Seis años después de la muerte de su hijo, Laura ha logrado que se reabra el caso. Lo que se cerró como un accidente, Laura defiende que fue un suicidio que se pudo evitar si el colegio hubiera activado el protocolo antibullying.
La muerte de Sandra Peña, una menor de 14 años que se ha suicidado en Sevilla tras confesar que estaba siendo víctima de acoso escolar, ha levantado una oleada de críticas a los protocolos escolares contra el bullying. En su caso, el centro no tomó medidas, al igual que en el caso de Laura Moreno, cuyo hijo se suicidó por el bullying que sufría en el colegio.
Laura está segura de que la muerte de su hijo se podría haber evitado si el centro hubiera tomado medidas. Sin embargo, el caso se cerró como un accidente y, tras una larga lucha por parte de la familia, han logrado que se reabra, tratando de depurar responsabilidades por parte del colegio.
"No hay derecho a que una madre destruida tenga que hacer de detective", denuncia, "que cierren el caso de la muerte de mi hijo tres días después como un accidente, cuando fue un suicidio, es increíble".
Laura confiesa que el dolor de perder a un hijo de esa forma no se supera nunca. "El shock de ver a mi hijo colgado con un cinturón no se supera nunca", lamenta, "sigo adelante porque tengo dos hijos más, sino me hubiera ido con él".
A día de hoy, Laura reivindica la educación en los colegios, tanto a docentes como a alumnos, para que otras familias no tengan que pasar por el mismo dolor que ellos: "Nunca se supera".
