Nos lo cuenta
La familia de Tamara, de ganar El Gordo a la ruina: "Mi padre decidió montar un bar y nos arruinamos todos"
Apenas tenía 16 años cuando la vida de su familia cambió por completo. Su padre y su abuelo ganaron 600.000 euros en la Lotería de Navidad, pero a día de hoy, de aquel premio solo quedan deudas.
Tamara recuerda con claridad el 22 de diciembre de 2010. Estaba en casa con su abuelo cuando de repente lo notó nervioso, inquieto, no paraba de moverse y cuando le preguntó qué pasaba solo pudo articular cinco palabras: "¡Nos ha tocado El Gordo!".
El premio había caído en un bar del pueblo y su padre y su abuelo llevaban un décimo cada uno: les habían tocado 600.000 euros en total. "La emoción que se vive en ese momento es incalculable", asegura.
Aquel premio les permitió reformar la casa y su padre decidió abrir un bar. Sin embargo, la suerte no dura para siempre y al poco tiempo el negocio comenzó a ir mal. "Hubo temporadas que estuvo llenísimo, pero porque la gente tenía dinero", asegura, "con el tiempo la gente dejó de tener dinero".
En 2016, su padre tuvo que que cerrar el bar y asumir las deudas que tenía. Ya no quedaba nada de la ilusión y el dinero de 2010. "Tuvo que volver a la obra", nos cuenta Tamara.
Su padre se gastó el premio íntegro en el bar y su abuelo, en viajes, algunos arreglos familiares y un reparto entre los nietos. Una gestión que a día de hoy ambos lamentan.
Pese a que el 22 de diciembre de 2010 fue uno de los días más felices de su vida entonces, hoy es un recuerdo doloroso en la familia de Tamara, que aprendió que la suerte hay que aprender a gestionarla.