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Entramos en la casa en la que Aramís Fuster vive al límite: "Me han cortado la luz y sé que me van a cortar el agua"

Aramís Fuster continúa encerrada en su casa, sin luz y casi sin agua. Una situación que, según ella, no está justificada, aunque su casero advierte que tiene una deuda de 15.000 euros.

Una nueva polémica rodea a Aramís Fuster. La vidente asegura estar atravesando una situación límite y ha utilizado sus redes sociales para denunciar que los propietarios de su vivienda intentan desalojarla, algo que, según afirma, la tiene viviendo un auténtico calvario.

Desde el interior de la casa, donde dice permanecer prácticamente recluida, sostiene que se encuentra sin suministros básicos como agua y electricidad y que además está soportando presuntas presiones y amenazas por parte del dueño del inmueble. Aun así, insiste en que no piensa abandonar el piso y advierte que luchará por quedarse en lo que considera su hogar.

"Soy muy previsora, tengo provisiones de agua y de comida que pido por internet", señala, "he comprado hasta un hornillo". Además, nos enseña una gotera que tiene en el baño desde hace tiempo: "Abren el agua para que me caiga a mí", advierte.

La versión del propietario, sin embargo, difiere totalmente. De acuerdo con su testimonio, Aramís acumularía una deuda de unos 15.000 euros de alquiler. Además, asegura que ella le habría exigido 30.000 euros como condición para marcharse de la vivienda.