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Ángel tapa los enchufes de su restaurante para evitar los abusos de los clientes: "Se piden un café y echan la tarde"

Muchos hosteleros denuncian que, tras la pandemia, muchas personas aprovechaban sus locales para teletrabajar o alargar la tarde haciendo uso del Wi-Fi o la luz. Una tendencia que ha hecho que comiencen a cobrar por ello.

A raíz de la pandemia, el modelo de consumo en los bares ha cambiado. Muchas personas van a teletrabajar a los locales, aprovechando la luz y el Wi-Fi durante una jornada completa por apenas 1.80 euros, lo que les cuesta un café.

Esta situación ha hecho que los dueños de los bares limiten el tiempo que se puede estar en las mesas, nieguen el acceso al Wi-Fi o, incluso, cobren un suplemento por ello. Ángel González, por ejemplo, ha optado por tapar los enchufes de su bar para evitar que la gente venga a trabajar con sus ordenadores o a cargar los móviles, subiendo excesivamente el recibo de la luz.

"La gente no se da cuenta del daño que hace, abusan de todo, se piden un café y echan aquí la tarde", advierte, "pero si me piden usarlos, los destapo, por supuesto".

Muchos bares comienzan a cobrar por usar servicios que hasta ahora han sido gratuitos, como internet. Una alternativa que los hosteleros se han visto obligados a buscar al ver que perdían beneficios.