Los motivos que le avalan
¿Será Manu el ganador del bote de Pasapalabra? Experiencia, humildad y constancia de un recordman
El madrileño dejará su nombre grabado con letras de oro como concursante más longevo, además de haber demostrado que es uno de los más completos en todas las pruebas.
Con o sin bote, Manuel Pascual es un concursante legendario en Pasapalabra. Sin duda, le avala su trayectoria a lo largo de más de 400 programas. De hecho, es el gran recordman: el más longevo desde que superó la marca de Orestes Barbero, el que atesora más victorias, el que más dinero ha acumulado.
Hay muchos motivos que avalan a Manu como merecedor del mayor bote en la historia de Pasapalabra. La longevidad significa veteranía y, por lo tanto, experiencia. Nadie ha jugado El Rosco tantas veces como él. Con Rosa como rival de máxima exigencia, el de Villalba ha hecho frente a todo tipo de situaciones: remontadas que parecían imposibles, duelos de estrategia, finales ajustadísimos y empates rozando el bote. Los dos se han hecho mutuamente mejores.
Entre los puntos fuertes de Manu destaca que es un concursante prácticamente perfecto en todas las pruebas. Con excepción de La Pista, todas se le dan bien. Muchos coinciden en que no ha habido nadie tan completo: conocimiento, memoria, concentración, táctica... Su estadística es impresionante en el ¿Dónde Están?, lo que le permite llegar a El Rosco habitualmente con más segundos y, por lo tanto, ser el encargado de empezar esta prueba.
Otro aval del madrileño es su constancia. Suele conseguir entre 22 y 23 aciertos y rara vez comete fallos no forzados. Sus errores por lapsus o despistes son poco habituales. Casi nunca arriesga sin motivo y prefiere siempre asegurar cada respuesta a las jugadas largas. No obstante, también ha protagonizado turnos memorables, como el arranque de 17 aciertos el mismo día de su debut. Se ha quedado seis veces a una sola letra del bote, la última ocasión el 27 de octubre.
Por último, Manu destaca por su humildad. Pasapalabra ha sido su debut como concursante. Nunca había participado antes en la televisión. La timidez con la que se estrenó se ha mantenido a través de 400 programas como parte de su encanto, aunque también ha ido dejando ver su lado más personal a través de su humor, con los poemas para despedir a los invitados, y sus anécdotas. Por todos estos motivos, deja su nombre escrito en oro en Pasapalabra.
