TESTIMONIO

Sara Carbonero revela cómo la prensa condicionó su vida: "La invasión comienza en el momento en el que pierdes tu libertad"

La periodista recuerda el cambio radical que experimentó tras el Mundial de Sudáfrica de 2010 y explica cómo la presión mediática llegó a condicionar sus planes, sus relaciones y su vida cotidiana.

Sara Carbonero recuerda el cambio de vida tras el Mundial de Sudáfrica

Sara Carbonero reconoce que su popularidad creció de forma repentina tras el Mundial de Sudáfrica, un acontecimiento que cambió su vida de un día para otro. La periodista explica que pasó a sentirse observada constantemente y que cualquier gesto podía convertirse en noticia.

"Fue de un día para otro, sí", recuerda sobre aquel cambio. Entre las situaciones que vivió, relata cómo una fotografía mientras echaba gasolina llegó a convertirse en motivo de atención mediática por un pequeño gesto.

"La invasión comienza en el momento en el que pierdes tu libertad"

Al hablar de los límites entre la admiración y la invasión de la intimidad, Carbonero distingue entre el cariño de sus seguidores y la presión de la prensa. "Para mí la invasión comienza en el momento en el que pierdes tu libertad. Y eso no es por los fans, es por la prensa", afirma.

La periodista recuerda que llegó a encontrarse con varios coches esperando a la puerta de su casa y que esa situación condicionaba sus decisiones: "Era levantarte por la mañana, subía a la persiana, iba a ir a la tele a trabajar y había cinco coches ya aposcados ahí".

También reconoce que dejó de acudir a numerosos lugares por miedo a la exposición mediática. Con el tiempo, decidió recuperar su vida cotidiana: "Hasta que un día dije, o sea, esto no va a poder conmigo, o sea, no puede ser que mi personaje me coma de tal manera que no pueda hacer mi vida normal".

Carbonero explica que sus problemas de salud también le hicieron cambiar su perspectiva y apostar por vivir el presente. "O sea, estamos aquí hoy, vamos a hacer lo que nos apetezca y a llevar esto de la mejor manera posible", concluye.