ENTREVISTA
Óscar Puente defiende las vacaciones de Pedro Sánchez: "Lleva el despacho en el bolsillo"
El ministro justifica su polémico tuit del 1 de agosto y se enfrenta a las preguntas del plató sobre el papel del Gobierno ante la presión migratoria.
El paso de Óscar Puente por el plató de La Mesa dejó uno de los debates más tensos. En una mesa centrada en analizar la actualidad política y la gestión de la crisis migratoria en la frontera con Ceuta, el ministro de Transportes tuvo que hacer frente a las preguntas sobre sus polémicas declaraciones del pasado 1 de agosto, fecha en la que dio por solucionado el conflicto fronterizo mientras el presidente del Gobierno iniciaba sus vacaciones estivales.
Admite precipitación en sus mensajes en redes
A lo largo del diálogo con Cristina Pardo y los colaboradores del espacio de Antena 3, Puente fue cuestionado directamente por el tweet en el que aseguraba que Sánchez había resuelto una nueva crisis de forma inmediata. El ministro no dudó en contextualizar aquel mensaje, reconociendo abiertamente que sus afirmaciones se basaron en una lectura apresurada de los primeros datos que llegaron al Ejecutivo sobre el retorno del grueso de los migrantes.
El propio dirigente explicó en plató la intrahistoria de esa publicación: "Aquel tweet hay que enmarcarlo en lo que son las redes sociales, fue simplemente una precipitación fruto de la información de la que yo disponía en ese momento". En este sentido, asumió que al confirmarse la devolución de la mayoría de personas que habían entrado el día anterior, "muchos pensamos que la crisis estaba resuelta". Paralelamente, quiso salir al paso de los ataques que criticaban la ausencia pública de Pedro Sánchez durante esas fechas, tildando de "infinita crueldad" la postura de quienes niegan al presidente el derecho al descanso.
La defensa del teletrabajo y la réplica sobre las contradicciones
En su argumentación, el ministro hizo hincapié en que la presencia física en un despacho oficial ya no resulta imprescindible para estar al frente de una emergencia nacional. Con el apoyo de las videollamadas y el contacto telefónico continuo, sostuvo firmemente que "en el mundo que vivimos, pensar que hay que estar físicamente en un sitio para estar al pie del cañón" no responde a la realidad actual de la política, asegurando que los dirigentes llevan hoy en día "el despacho en el bolsillo".
La tensión aumentó en el plató cuando se contrapuso esta postura con sus declaraciones del año pasado sobre los incendios en Castilla y León, cuando reclamó el regreso del presidente autonómico Fernández Mañueco. A este respecto, el ministro argumentó que se trataba de supuestos completamente distintos: "En el caso de los incendios, quien tiene la máxima responsabilidad del centro de coordinación es el presidente de la comunidad y por tanto creo que debía estar al frente".