EXPLICACIÓN
La anestesióloga Esther Garrido explica en La Mesa qué es realmente una experiencia cercana a la muerte
La anestesióloga, que participa en un estudio internacional sobre las experiencias cercanas a la muerte, explica en La Mesa cómo se definen las ECM y qué elementos característicos se repiten en quienes las experimentan.
Esther Garrido, anestesióloga e integrante de un estudio internacional dedicado a investigar las experiencias cercanas a la muerte (ECM), ha explicado en La Mesa qué se considera exactamente una experiencia de este tipo y ha querido desmontar algunas de las ideas más extendidas sobre ellas.
"Me gustaría que la gente que viera este programa supiera o se llevara una noción muy básica de lo que se define como una experiencia cercana a la muerte", ha señalado.
"No es gente loca"
Esther ha rechazado que las personas que experimentan una ECM estén simplemente sufriendo una alucinación. "Que no es gente loca, como decía Resines", ha apuntado Cristina Pardo durante la conversación.
La anestesióloga ha explicado que le gusta especialmente la definición del cardiólogo holandés Pim van Lommel, según la cual se trata de "una experiencia de consciencia expandida" que presenta una serie de elementos característicos que se repiten en personas que han vivido una ECM.
Según ha explicado, estas experiencias se producen en situaciones límite de la vida, muy críticas, o en una situación de muerte clínica.
"La ECM no es una alucinación"
Durante el debate, también se ha planteado si una experiencia cercana a la muerte podría explicarse por el efecto de determinados fármacos o por alteraciones fisiológicas provocadas por una situación extrema.
Esther ha rechazado que las ECM estén provocadas por fármacos: "Las ECM no están provocadas por ningún producto químico, y menos por fármacos depresores del sistema nervioso central".
La anestesióloga también ha explicado que una anemia grave puede evolucionar hasta una parada cardiorrespiratoria debido a un shock hipovolémico, situando a la persona en una situación límite.
En este contexto, Esther ha establecido una diferencia que considera fundamental: "Es que la ECM no es una alucinación. No es una alucinación. No tiene nada que ver con eso".