Para 4 personas
Champiñones en salsa con huevos tontos, de Joseba Arguiñano: un plato tradicional con un nombre muy simpático
Aunque los champiñones necesitan una hora de cocción. esta receta de Joseba Arguiñano es muy sencilla y no requiere gran trabajo. El cocinero los acompaña con una salsa y huevos tontos.
Los huevos tontos se pueden comer templados o fríos, pero calientes están mucho más sabrosos.
Este plato tiene ese equilibrio entre lo casero y lo saludable, perfecto para una comida que cuida el cuerpo y reconforta el alma.
Ingredientes, para 4 personas
- 16 champiñones (grandes)
- 4 huevos de codorniz
- 1/2 cebolla
- 4 dientes de ajo
- 1 punta de guindilla seca
- 1 cucharada de harina
- 100 ml de vino blanco
- 3 l de agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil
Para los huevos tontos:
- 100 g de pan duro
- 100 ml de leche
- 1 huevo
- 50 g de jamón ibérico
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Perejil
Elaboración
Corta los tallos de los champiñones y limpia los sombreros en un bol con agua fría para eliminar posibles restos de tierra e impurezas. Resérvalos.
Calienta 4-5 cucharadas de aceite en una cazuela amplia. Pela la cebolla y los dientes de ajo, pícalos en brunoise (dados pequeños) e incorpóralos a la cazuela. Añade la punta de guindilla cortada en 3 trozos y sofríe el conjunto a fuego moderado durante 5-8 minutos, sin dejar que tomen color.
Agrega la harina y rehoga durante 1 minuto. Incorpora los champiñones enteros, riega con el vino blanco y sazona. Cubre con el agua y cocina durante 1 hora; una media hora con tapa y el resto del tiempo destapado.
Para los huevos tontos, desmenuza el pan duro sobre un bol y añade poco a poco la leche, el huevo batido y una pizca de sal, removiendo para que el pan absorba bien el líquido. Tiene que quedar hidratado, pero no empapado.
Ralla el ajo y pica finamente el jamón y unas hojas de perejil, unos 10 gramos. Agrega todo al pan y aplasta el conjunto con un tenedor hasta obtener una papilla homogénea.
Calienta 3-4 dedos de aceite en un cazo pequeño o en una sartén. Toma porciones de la masa con ayuda de dos cucharas y dales forma de croqueta. Déjalas caer en el aceite con cuidado y fríelas a fuego alto, volteando para que se hagan por todos lados, hasta que se doren y estén crujientes.
Retira los huevos tontos a un plato cubierto con papel de cocina para que absorban el exceso de grasa.
Abre los huevos de codorniz con ayuda de la punta de un cuchillo y fríelos en una sartén con abundante aceite de oliva. Sazónalos y espolvorea con perejil picado.
Sirve en cada plato 4 champiñones con salsa al gusto. Coloca encima 1 huevo tonto y 1 huevo de codorniz por ración. Decora con una hoja de perejil.
