Con mucho cariño
Receta de temporada de Arguiñano: Pavo con salsa de higos
El cocinero nos ha preparado este plato con un toque dulce en el que ha aprovechado que es temporada de higos. Una propuesta que Karlos Arguiáno ha hecho con mucho cariño que dará un toque especial a este cocinado con pavo.
Ingredientes (4 p.):
- 800 g de pechuga de pavo
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva virgen extra
- sal
- 15-20 granos de pimienta negra
- perejil
- Para la salsa de higos:
- 16 higos frescos
- 1 cebolla roja
- 2 dientes de ajo
- 100 ml de vino tinto
- 100 ml de caldo de ave
- 30 ml de vinagre de manzana
- aceite de oliva virgen extra
- sal
Elaboración:
Para la salsa, pela 12 higos (reserva 4 para decorar), trocéalos y ponlos en un bol. Añade el vinagre y el vino tinto y deja macerar durante 10 minutos aproximadamente.
Calienta 2 cucharadas de aceite en una cazuela amplia. Pela los ajos y la cebolla, trocéalos y ponlos a pochar en la cazuela durante 8-10 minutos. Incorpora los higos y el caldo. Deja que se cocine durante 20-25 minutos, para que se concentren bien los sabores. Tritura la salsa con ayuda de una batidora hasta que quede bien fina.
Pela y pica 2 dientes de ajo y colócalos en el mortero. Agrega una pizca de sal y los granos de pimienta y maja bien. Con una puntilla (cuchillo), haz 4 cortes en la pechuga e introduce un poco de majado en cada corte. Sazona, enrolla la carne y átala con cuerda de cocina. Calienta 2-3 cucharadas de aceite en una sartén, incorpora la carne y deja que se dore durante 4-5 minutos.
Cuando la pieza esté bien dorada, colócala en una fuente apta para el horno y hornéala (con el horno precalentado) a 200ºC durante 20 minutos. Deja que se atempere. Después, retira la cuerda y córtala en medallones de 1 cm aproximadamente.
Haz una cama de salsa de higos en cada plato y coloca encima 3 medallones de pavo por ración. Corta los 4 higos reservados en rodajas finas y sírvelas de acompañamiento.
Decora con perejil.
Consejo:
Si no es temporada de higos frescos, puedes usar higos secos. Es recomendable hidratarlos en agua templada para que se ablanden antes de cocinarlos.