Para 4 personas
Un plato ideal para combatir el frío: carbonada de cerdo
Karlos Arguiñano nos enseña a preparar un plato que triunfa en numerosos países y que es ideal para calentar el cuerpo en estos tiempos fríos que estamos pasando.
La carbonada de cerdo es un guiso típico de Argentina, Uruaguay, Chile y Bolivia y a Karlos Arguiñano le ha parecido muy buena ocasión para enseñarnos a prepararla para combatir el frío que hace estos días.
Ingredientes, para 4 personas
- 500 g de magro de cerdo (troceado)
- 500 g de calabaza
- 1 cebolla morada
- 1 pimiento morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 tomates pera
- 1 patata
- 1 batata o boniato
- 1 zanahoria
- 1-2 mazorcas de maíz (cocidas)
- 8 orejones de melocotón
- aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- Perejil
Elaboración
Para preparar este plato lleno de sabor, comienza calentando entre 4 y 5 cucharadas de aceite en una cazuela amplia. Salpimienta la carne, añádela a la cazuela y dórela bien por todos sus lados.
Pela los ajos y la cebolla y pícalos finamente. Pela el pimiento morrón con un pelapatatas y córtalo en dados pequeños. Incorpora todo a la cazuela junto a la carne y sofríe hasta que esté bien rehogado.
Añade la calabaza cortada en dados y remueve. Pela la batata, la patata y los tomates, córtalos en dados pequeños e incorpóralos al guiso. Pela la zanahoria, córtala en rodajas y agrégala a la cazuela. Sazona con el laurel y el pimentón, mezcla bien y cubre con agua. Ajusta de sal, tapa y cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora.
Incorpora los orejones troceados y el maíz cortado en rodajas. Remueve y deja cocinar unos 10 minutos más. Recuerda que la carbonada debe quedar como un guiso meloso, no como una sopa. Si el caldo resulta demasiado líquido, aplasta un par de dados de calabaza y un poco de patata contra la pared de la cazuela: así se ligará al instante, sin necesidad de añadir harina.
Justo antes de servir, añade perejil picado al gusto y da un ligero meneo a la cazuela. Sirve caliente en plato hondo y decora con una hoja de perejil. ¡Y a disfrutar!
