Para 6 personas

¡Irresistible! Eva y Karlos Arguiñano nos enseñan a preparar crujiente de requesón, pistachos, almendras y dátiles

Los dos hermanos nos han presentado un original postre muy sencillo de preparar y con una textura crujiente que conquistará a toda tu familia.

Antes de comenzar a preparar la receta, debes saber que puedes tostar los pistachos y las almendras en una sartén sin nada de aceite hasta que cojan color o, si prefieres, en el horno, en una bandeja cubierta con papel de hornear, a 170ºC, con calor arriba y abajo durante 5 minutos aproximadamente.

Ingredientes, para 6 personas

  • 8 láminas de pasta filo
  • 500 g de requesón
  • 80 g de pistachos tostados
  • 50 g de almendras tostadas
  • 8 dátiles deshuesados
  • 80 g de mantequilla fundida
  • 37,5 g de azúcar
  • 62,5 ml de agua
  • 10 ml de agua de azahar
  • Hojas de menta

Elaboración

Para preparar este delicioso postre, comienza colocando los pistachos, las almendras y los dátiles en una picadora y tritúralos hasta obtener una mezcla homogénea. Pásala a un bol y reserva.

Superpone tres láminas de pasta filo, dóblalas dos veces sobre sí mismas y, después, por la mitad. Coloca encima un cortapastas de unos 10-12 centímetros de diámetro y, con ayuda de unas tijeras, corta 12 círculos. Reserva.

Apila el resto de las láminas de pasta filo, dóblalas en cuatro partes y córtalas con la tijera. Obtendrás unas 18 piezas, entre cuadradas y rectangulares.

Forra una bandeja con papel de horno. Para montar el postre, ve pincelando cada pieza de pasta filo con mantequilla fundida a medida que la utilices. Unta un rectángulo con mantequilla, coloca encima otro rectángulo en sentido contrario y añade un círculo de filo. Introduce esta base en un cortapastas de 10-12 centímetros. Repite el proceso hasta completar 6 unidades.

Rellena cada pastelito con una cucharada de requesón y reparte por encima una o dos cucharaditas de la mezcla de frutos secos. Coloca otro círculo de pasta filo y añade una nueva capa de requesón y frutos secos. Para terminar, introduce dentro otra pieza rectangular, sin presionar demasiado, dándole forma de flor.

Espolvorea por encima una cucharadita de frutos secos en cada uno y hornea a 170-180 ºC, con calor arriba y abajo, durante 15-17 minutos, hasta que estén dorados y crujientes.

Para el jarabe, pon el agua y el azúcar en un cazo y deja cocer unos minutos, hasta que adquiera cierta consistencia. Retira del fuego, pásalo a un bol y añade el agua de azahar.

Baña los crujientes con el jarabe de azahar y deja reposar unos 10 minutos para que se atemperen. Desmolda y sirve, decorando con una hojita de menta... ¡y a disfrutar!