DESPUÉS DE TRES AÑOS

Ruth Ortiz podrá, por fin, enterrar a sus hijos

La triste historia del asesinato de los niños de Córdoba, José y Ruth, a manos de su padre puede estar a punto de cerrarse. Una vez juzgado y condenado a 40 años de cárcel José Bretón, a su ex mujer, Ruth Ortiz, solo le quedaba el consuelo de poder enterrar los restos de sus hijos.

Más de 1050 días de sufrimiento. Una larga batalla judicial y un periplo de 3600 kilómetros en el que los restos de los pequeños Ruth y José viajaban en cajas de juzgado en juzgado, de comisaría en comisaría, lejos de su familia. Hoy, por fin se encaminan para recibir el eterno descanso. El de ellos y el de una madre que, tres años después, podrá acudir a un lugar donde llorarles.

La entrega de los restos de los pequeños se produce una vez que el Tribunal Supremo ha confirmado que su padre, José Bretón, los asesinó. Después de que quedase demostrado que lo que había en aquella hoguera en la finca de Las Quemadillas eran huesos humanos.

Tras el hallazgo, fueron depositados en la brigada de la policía científica de Córdoba, de ahí viajaron a Sevilla y de nuevo a Córdoba al juzgado encargado de la investigación. En Marzo de 2012 fueron trasladados a Madrid y el 14 de agosto, el antropólogo Francisco Etxeberria cambió el curso del caso identificándolos como restos humanos. Tras ello, un viaje más a Santiago y por último a Córdoba para permanercer como elemento de prueba en el juicio a su propio padre. El viaje para los poequeños termina al fin y el martirio de una madre cuya pesadilla comenzó un 8 de octubre de  hace demasiado tiempo

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