EN UNA LOCALIDAD DE GALICIA

Las multas enfrentan a un Guardia Civil y una diputada del PP

Bande es una localidad de apenas 2000 habitantes situada en una zona montañosa del interior de la provincia de Orense. Agrupa a distintas parroquias, todas ellas de ámbito rural. Con una población muy envejecida y un parque móvil de apenas 700 vehículos, ha pasado de cursar 90 multas anuales a 900 tras la legada de un nuevo mando de la Guardia Civil.

Esta la historia de un pequeño pueblo gallego llamado Bande y un sargento de la Guardia Civil que es aficionado a las multas, según dicen sus vecinos. Su exceso de autoridad mantiene atemorizados a sus vecinos, especialmente a Ana Belén Vázquez Blanco, su exalcaldesa que es ahora diputada del Congreso de los Diputados por el Partido Popular y presidenta de la Comisión de Interior.

Ha sido multada en siete ocasiones, según ella de forma totalmente injusta, desde que hace 6 años este nuevo sargento llegara al municipio. La última, por estacionar incorrectamente su vehículo, subido a la acera y sin pasar la ITV. Curiosamente es ahora cuando el Ministerio del Interior ha decidido cesar al sargento acusándole de exceso de celo y basándose en la reprobación de las autoridades del pueblo, concrétamente de su actual alcalde.

La llegada de este sargento supuso una revolución en los tradicionales hábitos vecinales. Dicen que obligaba a identificarse a todo el mundo, que denunciaba por maltrato animal a los paisanos que dejaban atados a los caballos por las patas, como era habitual, para que no escaparan y que llegó a denunciar la falta de papel higiénico en el váter de algunos bares.

Pero el que era el más estricto supervisor de la legalidad en el pueblo se defiende asegurando que sanciona en puro cumplimiento de su deber y no comprende cómo puede ser tildado esto de ilegal. Queda en manos de los tribunales definir si el comportamiento del sargento es fruto del cumplimiento de la ley o de un exceso de celo.

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