VECINA CEUTÍ

Luisa, vecina ceutí de 90 años que le llamaron racista: "Fíjate si somos racistas que tenemos una estatua a un médico musulmán"

La vecina cuenta que le dolió cuando 'Barbie Gaza' le llamó racista y explica que el verdadero problema son los migrantes, "a Marruecos no podemos ir, que tenemos casa".

Luisa, vecina ceutí de 90 años que el pasado martes habló en directo, ha vuelto a 'Espejo Público' para defenderse tras las palabras de 'Barbie Gaza' que le tachó de racista tras hablar de la situación de crisis migratoria que vive Ceuta desde el pasado 30 de julio cuando entraron más de 70.000 personas.

"Aquí no somos racistas, Susanna. En el hospital tenemos una estatua a un médico musulmán, y mira si han pasado médicos buenos. ¿Yo qué voy a ser racista? Aquí el problema es los que han entrado, no hay quien lo aguante".

Luisa ha contado el cambio que ha sufrido la ciudad, señalando el gran número de asentamientos improvisados en las aceras y zonas residenciales: "Me llevaron al trampolín y vi casas tan bonitas sin poder salir, están sentados en la avenida, en las aceras, acampando a sus anchas. Esto es para verlo".

"Lo del puerto es una bomba"

Asimismo, Luisa ha cargado con dureza contra las instalaciones habilitadas en el recinto portuario, advirtiendo de las consecuencias directas sobre la economía de las familias que dependen de la actividad marítima: "Y después lo que nos han montado en el puerto, eso es una bomba. ¿A quién se le ocurre montar eso que han montado? No puede ser. Si mi marido viviera, nos moriríamos de hambre porque vivíamos del puerto, de los barcos, y ahí no se puede entrar. Estamos fatal. Somos muy valientes y vamos a defender Ceuta", ha exclamado.

"Todos hablan, pero se lavan las manos. ¿Dónde está el presidente? En América"

Luisa ha contado su propia experiencia sobre Marruecos, ya que su familia tiene una casa en Camila y desde el 30 de julio, "todo son trabas para entrar": "Nuestras fronteras están vendidas, entra quien quiere. Tres horas para entrar a Marruecos. Tenemos una casa en Camila, y nadie quiere ya una casa allí. Nosotros fuimos a un aparcamiento y hay que hacer cola para entrar y al pasar, esperas, te registran..." y explica, "no me quitaron la faja de milagro".

"A las tres horas pudimos pasar. Mi hijo va en moto para pasar, con coche no se puede. Ellos son muy tranquilos. No vuelvo, si voy algún día, voy andando y pago un taxi. Eso es otra vida".

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.

Puedes ver 'Espejo Público' completo en atresplayer.