REACCIONES A LA CARTA DE LA BANDA

Íñigo Pascual, víctima de ETA: "No me siento bien con el perdón falso de la banda"

ETA asesinó a tiros al padre de Íñigo Pascual el 5 de mayo de 1986 cuando Íñigo viajaba en el vehículo. Su padre era ingeniero director de proyectos de la central nuclear de Lemoniz.

Iñigo resultó herido en un brazo. El coche de sus escoltas fue bloqueado. Al pasar el coche de Ángel Pascual Mújica con su hijo por un estrecho pasaje, 2 terroristas efectuaron numerosos disparos de pistola y metralleta. El ingeniero Angel Pascual, herido en la cabeza, falleció instantánemente.

Íñigo Pascual asegura que no esperaba el fin de ETA de esta manera. El crimen de su padre está aún sin resolver, no saben quién le mató, no hay ningún condenado y no saben quién irá a la cárcel. El crimen ha prescrito y no tiene esperanza que el caso se resuelva. Le hubiera gustado que el de ETA fuera un perdón sincero. "Cuando leí la carta en el diario GARA sentí esperanza hasta que llegue a un párrafo donde decía que había víctimas que había que asesinar. Justifican el crimen de mi padre", señala.

"No me siento bien con el perdón falso de ETA", afirma. Teme que se haga borrón y cuenta nueva, le gustaría sensibilizar a la sociedad para que ETA no pase página ni ponga el contador a cero. "Que se cumpla con la justicia y se resuelvan los casos sin resolver", solicita.

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