El Hormiguero
Kiko Rivera cuenta cómo Cristiano Ronaldo le despertó de la siesta con una propuesta que no esperaba
Kiko Rivera ha visitado El Hormiguero y ha compartido con Pablo Motos una de las anécdotas más curiosas de su vida. El cantante esperaba que Cristiano Ronaldo quisiera contratarle como DJ, pero el motivo de la llamada del futbolista era muy diferente.
Kiko Rivera tiene una anécdota con Cristiano Ronaldo que difícilmente olvidará. El cantante ha contado en El Hormiguero cómo recibió una llamada del futbolista portugués después de participar en un programa de televisión y llegar a la final. Ocurrió tras un mensaje inesperado de Beto, entonces portero del Sevilla y conocido suyo.
Cristiano Ronaldo le había pedido su número de teléfono. "Se me pusieron los ojos como a las liebres cuando les dan las largas en una autovía", ha recordado con humor.
En aquel momento, Cristiano jugaba en la Juventus y Kiko empezó a imaginar todo lo que podía venir después. Pensó que el futbolista quería contratarle para pinchar música en alguna fiesta y que aquella llamada podía cambiarle la vida. Tanto se ilusionó que pasó "una semana prácticamente sin dormir bien", pendiente del teléfono y esperando que sonara.
Y la llamada llegó, aunque de una forma bastante más inesperada de lo que había imaginado. Kiko estaba durmiendo la siesta cuando empezó a vibrar el móvil. Era Cristiano Ronaldo, que le felicitó por su participación en el programa y le contó el motivo por el que quería hablar con él: quería ponerle pelo.
"Me quedé muerto", ha contado el artista, que no podía creerse que el futbolista se hubiera puesto en contacto con él para hacerle esa propuesta. El cantante ha explicado que Cristiano tenía una clínica capilar y que, después de hablar un rato, le pidió que le facilitara el contacto de alguien de su equipo para que pudiera tratar el asunto con sus representantes.
Pero la historia todavía tenía otro giro. Al colgar, Kiko llamó a sus representantes para contarles lo ocurrido. Él mismo les dijo que pidieran un millón de euros por aceptar la propuesta, aunque al final no hubo trato.